S. MARCOS

"SI ALGUNO QUIERE SER EL PRIMERO, QUE SEA EL ÚLTIMO Y EL SERVIDOR DE TODOS"..... "CUANTO QUISIÉRAIS QUE OS HAGAN A VOSOTROS LOS HOMBRES HACÉDSELO VOSOTROS A ELLOS"

EL ORIGEN DE LOS MISTERIOS











Con objeto de comprender la importancia de la iniciación, sería necesario echar una
ojeada a la historia de la Evolución de la Humanidad. La Ciencia Ocúltanos enseña
que en su hora existieron otra clase de seres humanos, distintos de los que
actualmente conocemos. A estas especies distintas se les da el nombre de Razas Raíces y se
cree que la Raza Raíz que actualmente está en posesión de nuestro globo es la Quinta que
ha habido en la serie evolutiva. En las dos razas anteriores, conocidas bajo la denominación
de Polar e Hiperbórea, la conciencia no se había individualizado aún; pero la humanidad
era guiada y estaba compenetrada por un Alma-Colectiva, de la misma manera que pasa
con los animales inferiores actualmente. La psicología esotérica de las almas-colectivas
representa un vastísimo campo de estudio y es un tema demasiado complicado como para
explicarlo en estas páginas. Bastará con decir que las operaciones de esas Almas-Colectivas
pueden ser reconocidas fácilmente en la inteligencia de la hormiga o de las abejas, así como
en las migraciones de las aves. Muchos fenómenos desconcertantes de la inteligencia
animal pueden ser explicados por la hipótesis del alma-colectiva.

Conforme prosiguió la evolución humana, la substancia mental común a toda la
especie se fue organizando en unidades distintas y complejas, encarnándose en vehículos o
cuerpos separados, que antes formaban el cuerpo-compuesto del grupo. Estos complejos
organizados que se fueron desarrollando en torno de los núcleos originales o chispas
divinas, se difundieron en las masas amorfas de las almas-colectivas, convirtiéndose
finalmente en entidades individualizadas y desarrolladas en forma humana. Después de que
la Evolución alcanzó cierto nivel, estas entidades individualizadas alcanzaron un grado de
independencia que hizo muy difícil controlarlas para el Alma-Colectiva que las guiaba.
Entonces el Logos convocó en Su ayuda a aquellos de sus hijos que habían completado el
ciclo de su crecimiento en una evolución previa, alcanzando el estado de madurez cósmica
necesario. No debe olvidarse que una Evolución es para el Logos Solar lo que una
encamación es para un ser humano, y que cada evolución no es más que un día en la gran
vida cíclica de Brahma.

Estos Grandes Seres influenciaron a los precursores de la humanidad, presentando
imágenes a sus mentes mediante ciertos procedimientos que podríamos llamar sugestión
telepática. Las imágenes necesarias para permitir que la sensación se convirtiera en
procesos mentales, fueron provistas, ya hechas, por decirlo así, ahorrándosele a la
humanidad la larguísima y laboriosa necesidad de formarse estas imágenes gracias a sus
experiencias acumuladas. En el Primer Día Cósmico, por supuesto, la humanidad de
entonces tuvo que pasar por este proceso; pero en las subsiguientes evoluciones pudo
recapitular rápidamente las etapas por las que ya había pasado con la ayuda de los
Hermanos Mayores. Sólo cuando se ha llegado al nivel más alto del Día Cósmico anterior,
comienza realmente la evolución basada en la materia prima de la experiencia.

Mediante las experiencias a las cuales era susceptible ahora la conciencia, la mente
concreta u objetiva de la humanidad se fue construyendo sobre la base del contenido
inspiracional que había sido inyectado en la mente subconsciente gracias a los esfuerzos de
los Hermanos Mayores y las influencias del Alma-Colectiva. Finalmente se llegó al punto
cuando la conciencia concreta sobrepasó y predominó sobre la subconsciencia
inspiracional, de la misma manera que ésta había predominado sobre la influencia del Alma
-Colectiva: la línea de control directo del Logos a través del Alma Universal hasta el
individuo, se perdió entonces. Así fue como se hizo indispensable establecer una conexión
entre la mente concreta y lamente inspiracional o subconsciente, de manera que pudiera ser
restablecido el control Cósmico. Y esa fue justamente la función de los Iniciadores
Cósmicos o Manús.

Estos Grandes seres, que son los más próximos a la humanidad de todos los Señores
de la Evolución pues obtuvieron su desenvolvimiento durante el Día Cósmico que precedió
inmediatamente al nuestro, aparecieron entonces sobre la tierra a mediados del período
Atlántico.

Estos Seres son “los Sumos Sacerdotes y Reyes, según la Orden de Melquisedeck”,
seres sin padre ni madre, que formaron sus vehículos físicos sin otro auxilio humano de
ninguna especie. Sumisión consistía en comunicarse con la mente concreta de la humanidad
y establecer una conexión o asociación de ideas que iba de lo consciente a lo subconsciente,
permitiendo así al hombre captar las vibraciones más sutiles, que son la voz de las altas
esferas.

Para lograr este propósito Ellos tuvieron que aparecer ante la conciencia concreta y
objetiva en forma igualmente concreta y objetiva y con grandes dificultades pudieron
construir un vehículo que la conciencia concreta pudiera conocer. Estas formas antropoides
eran tan absolutamente inadecuadas para las potencias tan elevadas que debían expresarse
por ellas, que sólo podían utilizarse con grandes dificultades y por cortos períodos de
tiempo. De ahí provienen los relatos que hablan de la súbita aparición y desaparición de los
dioses que formaban parte de todas las tradiciones primitivas, porque estos grandes seres
fueron realmente los antiguos dioses de la Mitología y de las fábulas, los Divinos
Fundadores de las culturas raciales, a los cuales recordaron todas las primitivas tradiciones.
Sin embargo, no debemos confundir a estos dioses con la personificación de las
fuerzas de la Naturaleza, que tuvo lugar en épocas anteriores. Esos son los Dioses de la
cultura o los progenitores divinos.

Estas grandes entidades reunieron en torno suyo a una cantidad de estudiantes
seleccionados, los más promisores de la raza a la que pertenecían, y entonces
desenvolvieron sus facultades hasta que les fue posible conocer conscientemente las
sutilísimas vibraciones que hasta entonces sólo habían podido percibir intuitivamente, con
lo cual se recuperó el tipo primitivo de mentalidad en un arco superior de la espiral. Una
vez que se logró este objeto, los Manús pudieron retirarse a esos niveles en los cuales
pueden obrar con mayor facilidad y libertad, exigiendo a sus discípulos que se elevaran
hasta Su propio plano y concurrieran allí para recibir la instrucción adecuada, dejando a
cargo de esos discípulos la tarea de instruir a otros aspirantes de grado inferior, en la misma
forma en que ellos habían sido instruidos y ejercitados, formándose así las diferentes
escuelas ocultas a través de las generaciones.

Así fue como se estableció el culto de la Adoración al Sol que fundaron los
Atlantes, conjuntamente con su escuela de iniciación de profundo conocimiento. Los
Manús pudieron entonces comunicar a sus discípulos todo lo referente a la formación de
las Esferas, ya que Ellos habían estado presentes cuando esas Esferas se habían formado.
También pudieron informarlos acerca de las fases por las que había pasado la Evolución,
puesto que habían sido sus testigos oculares, habiéndose Ellos mismos desarrollado en
alguna de dichas fases o siendo discípulos de los que lo habían hecho.
Así es como las Escuelas Ocultas han conservado las tradiciones de la historia de la
Evolución Cósmica.

ESOTERISMO, OCULTISMO Y MISTICISMO




Antes de encarar el estudio del tema de este libro, Esoterismo: órdenes,
fraternidades y grupos, es necesario definir el sentido en el que empleamos la
palabra “esotérico”, en cuyo término incluimos todos los aspectos de la ciencia metafísica.

Sin embargo, al hacerlo así, notamos que presenta alguna dificultad, ya que es un
término relativo, que se emplea en contradistinción con el Exoterismo. El Esoterismo
comienza donde termina el Exoterismo, y como los límites del Exoterismo están avanzando
continuamente, las fronteras del Esoterismo van igualmente, retrocediendo. Lo que antes se
enseñaba a los iniciados del antiguo Egipto, se les enseña actualmente y en forma pública a
los niños que concurren a la escuela. En un tiempo remoto la aritmética, la escritura y la
lectura eran ciencias ocultas. Y actualmente pasa otro tanto con los aspectos más profundos
de la hipnosis, aunque algunas de sus características menores hayan sido redescubiertas por
los hombres de ciencia exotérica. Conforme avanza la evolución general, el hombre
corriente se torna capaz de recibir lo que antes sólo podía ser dado al hombre excepcional.
Y lo que el hombre civilizado es al salvaje, así es el Adepto en relación con el ser humano
corriente. El poder del hombre civilizado parece realmente milagroso al salvaje, porque éste
ignora las leyes en que se funda; pero el ser humano civilizado sabe perfectamente que no
transciende el reino de las leyes físicas cuando vuela como un ave o cura a un enfermo.
Obtiene esos resultados mediante la aplicación de ciertas leyes naturales, utilizándolas
debidamente, y otro tanto hace el Adepto.


El salvaje individual puede alcanzar los beneficios de la educación o no: eso
depende enteramente de su propia capacidad. El ser humano corriente puede ser capaz de
beneficiarse con la Iniciación o puede no serlo: también depende exclusivamente de sus
aptitudes y capacidades. Sin embargo, todo individuo debe tener la oportunidad de alcanzar
el más alto desarrollo de que sea capaz. Es necesario alcanzar cierto nivel evolutivo antes
de que la Iniciación sea realizable en forma activa, de la misma manera que un estudiante
cualquiera no puede iniciar sus estudios universitarios antes de haber completado su
educación primaria.

La función de toda religión exotérica es: tratar de que cada individuo de la raza
alcance el nivel normal de la Evolución; tiene que buscar y salvar a las ovejas descarriadas
y despertar sus facultades dormidas. Hasta que el ser humano no ha aprendido las lecciones
de su credo, no está en condiciones de recibir la Iniciación. La misión de los Misterios
Menores es la de desenvolver las facultades latentes de cada individuo admitido a participar
de ellos, de manera que logre el más alto grado de desarrollo de que sea capaz. En los
Misterios Menores es donde se desarrollan las capacidades latentes del ser humano,
mientras que en los Misterios Mayores se desenvuelven las ocultas capacidades de la
Naturaleza. Los Misterios Menores pertenecen a la Esfera Subjetiva, mientras que los
Misterios Mayores corresponden a la Esfera Objetiva, y los primeros son requisito
indispensable para alcanzar los segundos. Es imposible para el ser humano dominar y
manejar las esencias elementales de la Naturaleza si antes no ha logrado el completo
dominio de los aspectos elementales de su propio ser, porque los poderes internos, si se
rebelan y desbocan, lo traicionarán ante los poderes externos. La más severa disciplina debe
preceder a todo dominio. Podemos obrar sobre lo externo mediante el correspondiente
aspecto interno, y si la naturaleza no ha sido purificada, producirá un contacto confuso
cuando alcance lo Invisible.

Las operaciones del Ocultismo están basadas en los poderes de la voluntad y de la
imaginación, que son dos fuerzas ciegas, y si no están dominadas, controladas y dirigidas
por un motivo que tenga relación con el Universo en conjunto, no es posible arribar a la
síntesis ultérrima. Es necesario universalizar la personalidad por el ideal a que aspire, para
que así pueda funcionar como una parte orgánica de todo el Cosmos. Es este impulso hacia
la universalización que constituye el ansia ultérrima del alma. El yo inferior trata de
conseguirla atrayendo todas las cosas hacia sí en una orgía de posesión, mientras que el yo
superior busca el mismo fin identificándose con todo el Universo. Tienen que lograrse dos
uniones: o bien el yo se unifica con el Universo mediante la simpatía universal, lo cual
constituye el objetivo del Ocultista, o el yo se unifica con el Creador del Universo mediante
la devoción absoluta, que es el objetivo del místico.

Sin embargo, el Ocultista, al realizar su objetivo no ha logrado aún la integración
final; no ha pasado del aspecto fenoménico manifestado al Cósmico, y, por su parte, el
místico, una vez lograda la trascendental unión, no puede mantenerla sino que cae
nuevamente en el Universo fenomenal. La integración ultérrima sólo puede realizarse por
medio de la simpatía universal y la devoción absoluta unidas en la propia naturaleza. En un
ser así todas las cosas se reúnen mediante esa simpatía universal, y dicho ser es entonces, a
su vez, identificado con el Todo gracias a su devoción.

Este es el fin ultérrimo de la Evolución del Universo manifestado en conjunto, y el
que marcha por el sendero de la Iniciación no hace más que anticiparse un tanto a la
Evolución. El objetivo de los Misterios es el de ayudar al iniciado a recorrer esa sección del
sendero que ya ha sido explorada, pues más allá existe una zona que ninguna conciencia
que resida en una forma física conoce, y esa zona debe recorrerla el ser humano solo con su
Maestro. Y más allá aún, hay otra zona que el hombre debe recorrer solo con Dios.
Esto no puede realizarse en una sola encarnación. Pueden bastar tres encarnaciones
de absoluta devoción si no hay errores. Pero, ¿quién está libre de errores y cuan avanzados
tenemos que andar en el Sendero antes de llegar al estado de absoluta devoción? No
podemos dar un paso fuera de la marcha de la Evolución con un pie y dentro de la Luz
Cósmica con el otro, pues son muchos los pasos que hay que dar para recorrer el sendero y
son muchas las veces en que se resbala y hay que volver a darlos.

Si destacamos las dificultades, es porque muchos se embarcan ligeramente en esta
grande y terrible aventura; pero los frutos de dicha aventura no son menores por ello, pues
transcienden todo cuanto el ojo pueda ver o soñar el corazón. Y tampoco tenemos que
esperar hasta el fin de la jornada para comenzar a recoger nuestra cosecha, pues día tras día
fue cayendo el maná durante toda la jornada a través del desierto, aunque fue indispensable
antes abandonar el Egipto y cruzar el Mar Rojo para que el maná apareciera.
Y de la misma manera, en la gran jornada del alma hacia la tierra prometida, que es
Dion Fortune – Esoterismo. Órdenes, Fraternidades y Grupos

el Sendero de la Iniciación, hay que tener el valor de abandonar las humanas moradas,
lanzándose el alma sola, sin hogar alguno, hacia la desolación del desierto y llegar hasta el
Mar Rojo. Y aquí es dónde los débiles se dan vuelta y vuelven a la esclavitud, a hacer
ladrillos sin paja, por los cuales no reciben salario alguno. Pero si se afronta con entereza la
prueba suprema del Mar Rojo, entonces las aguas se parten en dos por la acción de alguna
fuerza invisible y el viajero puede cruzar en seco entre las murallas de agua que se levantan
a ambos lados. Esta es la prueba de la fe, pues según las leyes del mundo las aguas deberían
caer y sólo una ley superior puede mantenerlas apartadas y contenidas.

Y, entonces, una vez que se ha pasado la prueba felizmente, y aunque el alma se
encuentre aún en pleno desierto, las aguas comienzan a fluir de la roca para apagar la sed y
el maná a caer diariamente, porque aunque el viajero se encuentra aún en el Mundo de los
Sentidos, se ha puesto bajo la protección y la operación de una Ley Superior.

Dion Fortune

LOS AGENTES INVISIBLES EN LOS TEMPLOS Y EN LAS LÓGIAS (y V)






Como en este artículo quiero hacer hincapié en el tema de los egrégores y éstos tienen una relación directa con las formas de pensamiento que creamos, voy a detallar un poco más cómo se crea una forma de pensamiento. Sabemos que en el momento actual de su evolución destacan en el hombre cuatro cuerpos, y que el más sutil y elevado (aunque menos desarrollado) es el cuerpo mental. Cuando se crea un pensamiento se originan una serie de vibraciones que repercuten sobre la materia del mundo del pensamiento que cada uno llevamos según el grado evolutivo que cada uno tenga. Entonces, la parte multicolor de materia afectada se exterioriza tomando alguna forma que siempre tiene que ver con lo que haya pensado, aunque no exactamente. Así, una forma de pensamiento benevolente puede tener una forma bella y armónica y una de cólera puede contener líneas rectas y puntiagudas que bien podrían parecer armas blancas. Todo ocultista sabe que la música es creadora de formas como se puede observar cuando se pasa el arco de un violín sobre una superficie donde haya partículas de materia. De acuerdo con esto, podemos entender también que un pensamiento atraiga la materia mental que le corresponda según su vibración, una vibración que después también atraerá materia emocional según sea la naturaleza del pensamiento. Así pues, la vibración del pensamiento creado es la que atrae la materia que servirá como vehículo para que un elemental lo habite y cumpla (en el caso de que sea dirigido hacia alguien o a algo) su cometido. De acuerdo con esto, podemos concluir con que el poder de una forma de pensamiento radica en la cantidad de materia mental; la dirección o cometido tiene relación con la voluntad y con el deseo; y el que un cometido se cumpla o no dependerá de la materia pero también del empeño, pasión o repetición.

Cada uno de nosotros tiene materia de diferentes clases de vibraciones perteneciente a alguna de las cuatro regiones inferiores del mundo del pensamiento, y de acuerdo con esto así suele ser la naturaleza de nuestros pensamientos, el poco desarrollado tendrá mucha más materia de las regiones inferiores y el más evolucionado la tendrá de las superiores. Esto no significa que haya cuatro grados morales de materia, en cada región existen muchísimas variaciones y clases de materia de la que se pueden crear otras tantas formas de pensamientos. Cuando una persona comienza a interesarse por un desarrollo espiritual y, por tanto, crea pensamientos elevados más a menudo, está atrayendo materia mental de las regiones superiores del mundo del pensamiento, la que irá acompañada de las correspondientes emociones y deseos benevolentes. Si estos, además, van dirigidos hacia alguien, volverán a su creador con el historial de las experiencias que han tenido, ocurriendo por lo general que se engrandece y embellece el aura mental de dicha persona. Obviamente, cuando más se repiten los pensamientos elevados más fácil se hace centrarse en lo positivo (lo que impide la entrada en el aura de lo negativo) y más fácilmente vibran los cuerpos mental y de deseos en las regiones superiores de sus correspondientes mundos. Una repetición de pensamientos positivos como los que se hacen en un templo o iglesia es lo que crea el egregor y hace que ese edificio sea vibrante y hermoso para un clarividente.

El poder de una forma de pensamiento se debilita según pasa el tiempo y según la distancia que haya entre él y su creador pero esto suele verse compensado porque cuando el pensamiento-forma hace contacto con otra persona o ser que está en sintonía con su vibración, ésta se fortalece, de ahí que cuando se repitan los servicios devocionales en los templos el egregor se fortalezca a sí mismo. Tanto los pensamientos como las palabras tienen el poder de crear, por tanto es lógico que la repetición de fórmulas litúrgicas y oraciones, entre otras, sean la base para que pueda formarse un templo etérico con la ayuda de los Ángeles y sus colaboradores así como del egregor. Además de lo dicho hasta ahora, hay que recordar que la energía del pensamiento será mucha o poca de acuerdo con la voluntad y con la claridad que se haya definido lo que se desea, lo que nos aclara un poco más la importancia de que los asistentes sean conscientes (estén plenamente atentos) y colaboren creando pensamientos de la misma naturaleza para así multiplicar su poder. Y lo mismo que un pensamiento obtiene más respuesta de una persona que está atenta a lo que se dice o hace y colabora, así mismo, lo que se dice y se piensa en un templo obtendrá respuesta del egregor siempre que esté un sintonía con su vibración.

Es cierto que a los asistentes que están despistados o que están pensando en otras cosas no les afecta igual un pensamiento que le llegue pero, aún así, se pueden ver estimulados sus cuerpos mentales. Otro hecho importante a tener en cuenta es que cuando un aspirante espiritual tiene por costumbre crear pensamientos buenos y hacer una serie de oraciones y ejercicios espirituales a diario, está creando su propio mundo mental de esa clase de vibración, pero si aplicamos esto a una persona malvada comprenderemos que lo que está haciendo es crearse una cárcel donde solo puede tratar con lo negativo. Así es que cada uno llevamos nuestro mundo mental y emocional según la forma de pensar, pero ese mundo se puede ver aumentado por los pensamientos formas que haya allá donde nos encontremos. ¿Comprendemos ahora el beneficio de crear buenos pensamientos y de hacer o asistir a lugares donde se hagan servicios espirituales? Es conveniente tener siempre presente que cada persona ve el mundo y a los demás a través de la materia mental que lleve consigo, y cuando esa materia es de las regiones inferiores del mundo del pensamiento, la persona no puede ver casi la luz.

En este artículo me estoy refiriendo única y exclusivamente a los agentes invisibles que manejan la materia mental y emocional en los templos, logias e iglesias. De hecho podría hablar sobre los egrégores que existen desde hace miles o millones de años en el planeta y que aún queda algún vestigio de ellos ya que se relaciona con la historia y la cultura de la humanidad, pero eso ahora no toca. La duración de un egregor depende de la repetición, así el egregor que se crea en una ermita por hacer una o dos ceremonias el día de su patrón no tiene nada que ver con la larga duración del que hay en una catedral donde cientos de feligreses van a orar todos los días y donde se hacen varias liturgias a diario. Los egrégores planetarios, de religiones o nacionales, entre otros, tienen una relación muy directa con los templos, no tienen la misma importancia, porque aunque sean formas psíquicas individuales, solo se relacionan entre los miembros asistentes que se suponen que vibran al unísono. Lo que es importante saber es que cuando un devoto o un aspirante espiritual va por el mundo creando formas psíquicas elevadas está ayudando a crear un egregor importante en grandeza y, a su vez, está combatiendo a los egrégores de baja vibración.

El egregor es etérico y se crea como reacción a la concentración psíquica que las personas hacen respecto a su atención, repetición y a su pensamiento. Por ejemplo: Las personas que creen en un infierno porque su religión así se lo ha enseñado y explicado una y mil veces, crean esa imagen en los mundos superiores. Y lo mismo podríamos decir de la imagen de una virgen o de Cristo, esto podría ser un egregor. Sin embargo, el egregor al que me estoy refiriendo tiene su actividad más centrada en la región etérica del mundo físico ya que la forma del egregor se hace a modo de reacción de lo que sucede en los planos superiores. En mi opinión, un egregor puede llegar a tener tal poder que se podría considerar milagroso. Un objeto o reliquia que haya sido motivo de devoción y oración durante siglos puede causar grandes efectos positivos sobre persona que viene desde muy lejos y que se acerque a ella llena de fe. Una imagen en similares condiciones puede hacer un milagro sobre una persona que ora ante ella fervientemente para que le conceda un deseo. No es que la imagen haga milagros sino que su magnetismo (efecto de las oraciones y de la devoción) ha creado un egregor que puede ser utilizado por Ángeles o Arcángeles para hacer un bien a la humanidad. El egregor relacionado con la virgen del rocío aquí en España no está formado solamente con las oraciones de los que se ponen delante de ella, sino también de sus fieles devotos que piensan todos los días en ella. Recuerdo haber leído algo que algún ocultista escribió sobre el carisma y venía a decir algo así como que el carisma es un egregor que crean los simpatizantes de determinada persona (actor, futbolista, cantante, etc.) y que aunque esa persona no sea tan bueno profesionalmente, el egregor que han creado sus simpatizantes (quizás por ser guapo) le da el carisma. Por eso, aunque la forma de un egregor se represente en la región etérica, está formado con los pensamientos, con los deseos y con los sentimientos de la personas.

Si bien, un egregor de una religión es como el alma que expresa el grado vibratorio o la calidad espiritual de dicha vibración, el egregor que cada persona puede crear en su lugar de oración también representa lo mismo respecto a si sus oraciones son egoístas o altruistas, etc. Los egrégores, como las formas de pensamiento, tienen una relación directa con los ángeles constructores de la región etérica del mundo físico, y son ellos y sus ayudantes los que crean estos egrégores de corta o de larga duración. Nosotros podemos crear un egregor cuando oramos varios días en un mismo sitio, pero será débil, y si no se reza más en ese lugar morirá. Pero cuando se hace eso mismo en un templo y se repite durante años es cuando se puede considerar “permanente”. Un egregor permanente individual fruto de la obra de un Ángel gracias a la constante oración, meditación, adoración, etc., puede conceder cierto despertar espiritual a la persona que asiduamente acude a ese lugar. Sabiendo esto ¿Qué no podrán causar los egrégores formados en lugares donde se consume alcohol, drogas y tabaco y se hacen otras cosas inmorales? Aunque parezca mentira esto egrégores tienen un gran poder porque están construidos por los elementales inferiores que se relacionan con las más bajas regiones del mundo del deseo. De hecho, el Guardián del Umbral individual se puede considerar un egregor formado por todas las negatividades de nuestro pasado, es decir, de los estados de conciencia que hemos tenido a lo largo de nuestra evolución hasta la vida presente. Es más, una persona no puede obtener la iniciación para funcionar consciente y voluntariamente en los mundos invisibles mientras no venza moral y espiritualmente a su guardián del umbral.

El egregor es creado como respuesta a la acumulación de formas psíquicas para que puedan ser utilizadas por una conciencia (Ángel o espíritu inferior) la cual utilizará el egregor como vehículo de evolución. Por tanto, el ser humano debería ser un creador positivo, en todos los términos, para que los egrégores que se puedan crear de su aspecto psíquico sirvan de ayuda a  la humanidad. Pero sabiendo que el egregor es una creación mental según la buena o mala voluntad del hombre y que habiendo más egrégores negativos que positivos, es obvio que los negativos se resistan a la influencia de los buenos pensamientos y que absorban con placer los malos. Y es así como cada lector debe tomar nota para poder ser creador de egrégores positivos a la vez que combate a los positivos en los lugares que más frecuenta.

De acuerdo con este conocimiento podemos preguntarnos ¿Podríamos crear egrégores positivos pensando en el futuro? Si un egregor es el efecto de una agrupación de pensamientos o formas psíquicas utilizada por una conciencia para proyectar su naturaleza por medio de vibraciones magnéticas ¿Por qué no vamos a poder crearlos? Lo que ocurre es que para que tengan efecto deberían ser egrégores a nivel de humanidad, de religión o de nueva conciencia, lo que, de hecho, ya está ocurriendo. Todo pensamiento es habitado por una conciencia y todo egregor planetario (en mi opinión) estará a disposición de los Ángeles, de los Arcángeles o quizás de otros seres; por tanto, a mayor colaboración por parte de la humanidad, mayores efectos tendremos sobre nosotros en el futuro. Mucho antes de renacer el ser humano se preparan en el mundo del pensamiento toda una serie de arquetipos relacionados con sus cuerpos y con el ambiente terrenal donde después vivirá. Pues bien, nosotros podemos hacer algo parecido aquí en la Tierra en sentido de crear egrégores (arquetipos) de lo que deseamos para la futura humanidad y procurar mantenerlos por medio de la repetición de formas psíquicas que luego serán utilizadas por las Jerarquías superiores al igual que pueden utilizar una imagen como transmisora de energías curativas o de fuerzas espirituales. Los egrégores actúan como núcleos de poder (mental-emocional) desde las regiones inferiores del mundo del pensamiento, pero cuando hablamos de egrégores creados por aspirantes espirituales debemos situarlos a partir de la tercera y cuarta región inferior. Y es desde ahí desde donde pueden influir en las mentes de los humanos que se pongan en sintonía con ellos, ya que estos egrégores o formas psíquicas están creadas con la colaboración de entidades pertenecientes a los tres mundos donde estamos evolucionando.

                                               Francisco Nieto

LOS AGENTES INVISIBLES EN LOS TEMPLOS Y EN LAS LOGIAS ( IV )





Hay otros aspectos y símbolos en los servicios que se hacen en los templos que, aunque algunos no lo crean, tienen gran importancia tanto para los asistentes como para mantener el egregor que allí se encuentre. Ya he dicho que incluso la decoración y todo aquello que embellezca un templo es útil para la armonía y la espiritualidad que se debe desarrollar. Algo similar ocurre con los objetos, si los objetos simbolizan a las fuerzas o a los planos y sus huestes que se quieren contactar e invocar, se facilitará la creación del canal de conexión con los mundos superiores y la apertura de la conciencia de los que lo desean y ponen de su parte. Algo parecido ocurre con la música, el canto y los olores. Cualquier ocultista sabe que el sonido crea formas geométricas y que sus vibraciones se relacionan con determinado color, de ahí la importantica que se debería dar a la música y letra que se ejecute en los templos así como a los colores que haya. Todo símbolo sagrado representa una línea de fuerza en los planos superiores y esa línea de fuerza, junto a otras que pueda haber, pueden ser puestas en actividad por medio del pensamiento y la palabra. La música clásica es enaltecedora pero las composiciones clásicas llamadas “sacra” lo son mucho más y son capaces de conmover a todo aquel que la comprende y la vive. La música vivifica la materia etérica, mejor dicho, atrae y estimula a unas vidas que beneficiarán con sus elevadas vibraciones a todo lo que se encuentre en ese lugar. Los himnos son comunes en estos variados templos que estamos tratando, y la verdad es que son efectivos porque ponen en armonía vibracional a los cuerpos superiores de los que lo interpretan consciente y devocionalmente.

            El incienso es otro factor importante en las ceremonias y liturgias y, como he dicho respecto a las invocaciones, es una pena que en algunos servicios u oficios no se utilice porque un buen incienso como el de la iglesia católica o el sándalo (según el clarividente teósofo Charles Leadbeater) purifica y acrecientan la devoción a todo aquel que le percibe. El incienso, como casi todo en el mundo, puede ser benefactor o puede ser perjudicial según su naturaleza, en mi opinión, no todo el incienso es malo dentro de los variados y más conocidos que hay, al menos a mí me han dado muy buen resultado el de la iglesia católica (sobre todo si está bendecido) y el de sándalo; es más, incluso utilizándolo fuera de mis mediaciones y acompañado de música sacra he podido comprobar que cambia la atmósfera cuando me he trasladado a otra vivienda. Cuando el incienso está bendecido, sus partículas aportan un sentimiento de paz y de pureza respecto al cuerpo emocional y al mental de la persona que lo inhala. Como toda forma, el incienso tiene cierto grado de vibración en su composición química y, como incienso, una longitud de onda que puede variar dependiendo de su composición, por tanto, es la composición y su correspondiente longitud de onda lo que hace que un incienso afecte positiva o negativamente a nuestros cuerpos superiores. Por tanto y guiándome más por el clarividente Leadbeater, (además de por mi experiencia) utilizo el de la iglesia católica que lleva benjuí y olíbano ya que, como he dicho, uno purifica y el otro estimula y aumenta la devoción y otras emociones que ayudan al desarrollo de la espiritualidad.

            Entiendo que alguien opine que casi todos los inciensos que venden sean malos porque los hacen interesadamente desde el punto de vista material y porque llevan esas mismas vibraciones, sin embargo no lo comparto. Un sentimiento o deseo de ayuda a otra persona en un momento de espiritualidad no puede verse anulado por el hecho de que esa persona no lo suela desear a menudo. Ni un pensamiento fraternal hacia otra persona puede verse impedido para cumplir su misión porque esa persona siempre esté pensando en sí mismo. Un incienso puede ser tratado y embasado pensando que es un medio de ganar dinero para vivir, pero eso no significa que sea un impedimento para que, si su naturaleza es benefactora, beneficie la atmósfera y a las personas que haya donde se use. No hay ninguna clase de materia muerta en la naturaleza, todas las formas tienen vida por muy dormida que esté para nuestros sentidos y todas emiten una determinada vibración según el elemento químico que la compone, unas serán benefactoras y otras serán perjudiciales según para quién o para qué sean. Cuando se mezclan gomas que estimulan las más elevadas emociones y los más puros deseos obtenemos un incienso como el de la iglesia católica. Pero si el ignorante “químico” hace cualquier mezcla sin tener la más mínima consideración al respecto, ya no tendrá los mismos efectos; aun así, los inciensos suelen ser de una misma fragancia y eso debería bastar para el entendido. Lo cierto es que el buen incienso atrae a seres de los mundos invisibles para que ayuden a la labor. El incienso bendecido, al igual que el agua, también expulsa a todas las entidades que puedan estorbar para la purificación de la atmósfera y para promocionar la devoción; sin embargo, el incienso es más eficaz porque es etéreo y penetra por la nariz. El incienso se ha usado desde hace miles de años, desde oriente a occidente en los templos de unas religiones o de otras, entonces ¿por qué no lo vamos a poder usar nosotros?

            Recordemos que, al igual que el pensamiento-forma, que atrae a una vida para que le habite durante un tiempo y para que cumpla una misión, también el incienso atrae otras vidas similares que utilizan sus partículas para progreso propio a la vez que se mezclan con los vehículos superiores del hombre para provocar una reacción. Estos elementales siempre acuden cuando se quema incienso pero, como ocurre con la magia blanca y la negra, acudirán los que se vean atraídos por la longitud de onda, o sea, por la naturaleza positiva o negativa del incienso. Por consiguiente, ahora solo cabe admitir que hay inciensos buenos, regulares y perjudiciales para los devotos aspirantes espirituales. Hay otro detalle a tener en cuenta, y es que, cuando se quema incienso en un templo, sobre todo si se está haciendo un servicio o ceremonia, acuden los Ángeles encargados de administrar las energías por medio de sus ayudantes y colaboradores; por el contrario, si el incienso estimula la negatividad, es de suponer que no acudirán los Ángeles pero sí los elementales correspondientes. El incienso, como los perfumes, puede estimular emociones buenas como la devoción u otras contrarias como la pasión o la lujuria, esto es así a través del cuerpo emocional el cual, a su vez, puede hacer lo mismo sobre la mente. Y lo mismo que acabo de decir sobre el incienso ocurre con la música y los colores, hay Ángeles y elementales que se expresan a través de ellos.

            Continuando con los aspectos y hechos que pueden concurrir en un templo, logia o iglesia, y respecto a la lectura que en ellos se hacen como ritual o servicio, hay que decir que estimulan las facultades intelectuales dándoles materia para el discernimiento, y el desarrollo de la comprensión y la sabiduría como lo hacen los otros aspectos sobre el cuerpo emocional. Lo que ocurre es que las lecturas que se suelen hacer están escritas para que cumplan una labor en quien las lee y  en quien las escucha, sobre todo cuando se es plenamente consciente de su significado. Por otro lado, hay lecturas que contienen palabras de poder para crear determinado ambiente espiritual y por eso mismo son repetidas un día tras otro para que ese templo mantenga a su egregor con un gran poder influyente sobre quien asista. Los saludos son también comunes en los servicios y liturgias, en los servicios de la Fraternidad Rosacruz se dice: “Que las Rosas florezcan sobre vuestras cruces”, a lo que los asistentes responden: “Y en la tuya también”. Esto es similar al saludo de la iglesia católica y ambos conllevan el deseo de algo bueno relacionado con la armonía, la paz, el amor o el desarrollo espiritual.

            La Fraternidad Rosacruz tiene, entre sus servicios, uno llamado de “Curación” que trata de crear pensamientos-formas desinteresados para que puedan ser usados como energía curativa sobre los enfermos que solicitan esa ayuda. No voy a entrar en explicar la mecánica de cómo se efectúa la curación, sólo diré que también aquí se debe crear un canal entre los asistentes y los mundos espirituales para que se derrame la Gracia de Dios o energía universal que podrá ser usada para tal fin. Evidentemente, también colaboran los Ángeles y otros seres para dejar esa energía a disposición de quienes la van a usar. Este hecho es similar al que hace la iglesia cuando pide por los pobres, enfermos, desahuciados, etc., con la diferencia de que aquí son los Ángeles y sus huestes quienes la trabajan y distribuyen incluso como cuando la petición es por algún difunto. En los templos (en unos más que en otros) se acumula la energía divina para que no sea desperdiciada, por eso son los Ángeles los que la conceden de forma adecuada según la necesidad que cada persona tenga. En la Fraternidad Rosacruz son los propios miembros de determinado grado los que, bajo la dirección de médicos y de algún Hermano Mayor, la emplean para sanar. Ni para unos ni para otros es un obstáculo la distancia porque los auxiliares invisibles de la Fraternidad Rosacruz trabajan mientras sus cuerpos físicos duermen.

Ya he dicho que en un templo donde se hacen servicios, ceremonias, etc., todo objeto, símbolo, lectura y demás tienen una gran importancia en la atracción de la energía divina y en la creación y mantenimiento del egregor del templo. Y por eso mismo no podía dejar de mencionar el signo de la cruz, un signo muy utilizado en las iglesias cristianas, logias y escuelas como la Fraternidad Rosacruz. Yo no sé si en los centros del mundo de esta fraternidad harán el signo de la cruz al comienzo de los servicios, pero en el que yo asistía en Madrid sí lo hacíamos. Este signo atrae una serie de espíritus inferiores benefactores que ayudan a purificar el aura de quien lo hace siempre y cuando haga el signo con el sentimiento que se debe hacer y que representa. Naturalmente que si una persona hace este signo varias veces al día aunque sea con la mente, estará atrayendo a esos seres que estarán complacidos en absorber las vibraciones y utilizarlas para el bien de la persona. Sin entrar en detalles, el fuego también es importante e influyente en los templos e iglesias porque cuando son encendidas con el sentimiento y deseo que se debe hacer ayudan a la “iluminación” de los presentes. Aunque no hubiera fuego de velas, el hecho de decir con palabras frases como “Que la luz descienda sobre nosotros” o “Que la luz divina nos ilumine” causan efecto siempre y cuando haya participación e invocación por parte de los presentes.

Francisco Nieto

SOBRE LAS ÓRDENES ESOTÉRICAS ( I )




En todas las edades y en todas las razas humanas ha existido siempre una tradición
referente a ciertas Escuelas Esotéricas o Fraternidades Ocultas, en las que se podía
obtener cierta sabiduría secreta, desconocida para la generalidad de la raza humana,
siendo posible lograr la admisión en dichas fraternidades por medio de una iniciación en la
que desempeñaban una parte importante ciertas pruebas, ordalías y liturgias.
Todo el que esté familiarizado con la literatura popular, las tradiciones y la
antropología, sabe perfectamente que esta creencia existía en los pueblos primitivos, desde
los Esquimales del Círculo Polar Ártico hasta los Patagones de la Tierra del Fuego.
Todo el que haya estudiado también la historia, sabe que ha sido así desde los
primeros albores de la cultura humana. Hoy en día, aun en los centros más civilizados del
mundo, sigue siendo ésta una creencia viviente, y aunque pueda ser ridiculizada por la
mente ortodoxa, el observador imparcial no puede dejar de observar que algunos de los más
nobles y elevados seres humanos figuran entre sus abogados, y que las inteligencias más
altas y geniales que han existido, siempre han dado testimonio de que la fuente de su
inspiración se encontraba en lo Invisible.
Sería increíble que este rumor o tradición difundida por el mundo entero y que se ha
mantenido a través de los siglos, no tuviera algún fundamento; y, además, el hecho de que
haya conservado la misma forma entre las razas que no han mantenido la menor relación
entre sí, como los mexicanos primitivos y los egipcios de antaño, es una prueba evidente en
favor de su veracidad.
Por otro lado, es imposible demostrar la existencia de estas organizaciones a las
personas que están fuera de las mismas, porque la revelación de sus secretos implica la
obligación de guardar silencio sobre los mismos. Sin embargo, se autoriza dar a los
buscadores bastante información como para permitirles discernir la senda necesaria para
lograr la entrada en una u otra de esas escuelas, y con ese objeto es que vamos a poner ante
el lector las siguientes enseñanzas referentes a las órdenes esotéricas y su obra, aunque
tengamos que mantener en reserva las pruebas referentes a las aserciones que aquí
hagamos, al menos hasta que se halle calificado para recibirlas.
Las diferentes escuelas ocultas declaran ser las poseedoras de una ciencia secreta
tradicional que les ha sido comunicada a ellas en primer término por sus divinos
fundadores, y que luego ha sido enriquecida y revisada de tiempo en tiempo por grandes
instructores. Esta Ciencia se refiere al estudio de las causas que se encuentran tras los
fenómenos observables y que son las que los condicionan. Después de las pruebas
preliminares relativas al carácter y la preparación adecuada, las Fraternidades Ocultas se
encuentran en situación de comunicar la teoría de esta ciencia a los candidatos aceptados y
subsiguientemente pueden transmitir los poderes para su uso práctico por medio de
iniciativas ritualísticas. Estas son las pretensiones de todas las Escuelas Ocultas, cuando
hablan por intermedio de aquellos que tienen autoridad para hacerlo en su nombre.
Frecuentemente y con muchísima razón suele preguntarse por qué esas sociedades
formadas exclusivamente para el servicio de la humanidad y que tienen tan valiosas
enseñanzas que impartir, no pueden comunicarlas libremente a todos los que las pidan. Y
¿porqué, además no hacen una propaganda activa para inducir a los demás a asociarse y
compartir su sabiduría, en vez de estar ocultando, como parecen hacerlo siempre, utilizando
todos los medios posibles para evitar la notoriedad y no ser descubiertos por los que con
tanto afán los buscan?.
La contestación a estas preguntas la encontrará el lector en cuanto se dé cuenta de la
naturaleza de la Ciencia Oculta. Se refiere a ciertos poderes muy poco conocidos de la
mente humana y a ciertos aspectos aun más desconocidos de la Naturaleza. Si las
investigaciones sobre estas materias fueran puramente teóricas, no habría ninguna
necesidad de mantener tal reserva; pero el conocimiento de los hechos así descubiertos
inmediatamente revela sus aplicaciones prácticas. En el campo de estas investigaciones el
conocimiento significa poder, en muchísima mayor escala que en las esferas de las que se
ocupa la ciencia ortodoxa, porque el poder que así se adquiere es el poder de la mente y los
efectos del empleo de este poder son transcendentales, sean para bien o para mal, por cuyo
motivo no es algo que pueda dejarse atolondradamente en manos de cualquier ser humano.
De la misma manera que las leyes represoras del tráfico de alcaloides y otras drogas
peligrosas, restringen la venta y administración de dichas drogas, los que se han convertido
en custodios de esos antiquísimos conocimientos tradicionales hacen cuanto está en su
poder para salvaguardar y vigilar su uso. Y como esos poderes son de naturaleza
sumamente sutil, es casi imposible impedir que las personas faltas de escrúpulos abusen de
ellos: de ahí que sus guardianes hagan cuanto esté en sus manos para impedir que esas
personas logren tener acceso a aquéllos, oponiendo todas las restricciones de que se rodea a
esa enseñanza. Sin embargo, estas restricciones no son más severas que las que se exigen
para la práctica de la medicina, para cuya profesión se exige un aprendizaje exigente de
unos cinco años.
Estamos tan acostumbrados a ver que las enseñanzas espirituales se den libremente
y a oír las conocidas palabras: “He aquí que todo el que tenga sed, venga alas aguas de la
vida y beba de ellas libremente”, que no nos es posible comprender ningún régimen que
rehúse agua de este manantial a los que tienen sed.
La razón reside en el hecho de que la Ciencia Oculta es una Ciencia Mental, y no
una cosa espiritual, y que no es ni buena ni mala en sí misma, dependiendo del empleo que
se le dé. Si los neófitos se dieran cuenta desde el principio de este hecho, las cosas se
presentarían de diferente manera.
La Ciencia Oculta es muy potente para el bien o para el mal: puede salvar almas por
medios particulares cuando todo lo demás fracasaría; pero también puede, sin ninguna mala
intención destruirlas. No es cosa ni juego de niños y son poquísimos los que están
preparados para alcanzar esas alturas. Sin embargo, para los que pueden aventurarse, ésta es
una noble lucha para el alma, una verdadera cruzada contra las Potestades de las Tinieblas y
la maldad espiritual en elevadas regiones. En los ocultos lugares del mundo se esconde
tanto Mal, que ni siquiera es sospechado por los que no han podido afrontarlo frente a
frente, que se necesitan muchas personas, hombres y mujeres valientes y audaces, fuertes y
poderosos, con todos los conocimientos necesarios, para poder lidiar con él.
El ejercitamiento y la disciplina que se da en las escuelas ocultas tiene por objeto
producir el Adepto, un ser humano que, mediante una educación intensiva, ha logrado
elevarse muy por encima del desenvolvimiento ordinario de la humanidad, para dedicarse
por completo al servicio de Dios. Existe cierto trabajo en relación con la evolución y el
desenvolvimiento espiritual y salvaguardia de las naciones que está en manos de hombres y
mujeres del más elevado desenvolvimiento espiritual aunque su obra no es jamás conocida
ni visible y el lugar de sus labores sea siempre desconocido.
Su verdadera educación y ejercitación la reciben en los Mundos Internos, y sólo el
entrenamiento preliminar que los prepara para las Escuelas Internas tiene lugar en el
Mundo Físico. La conciencia se prepara entonces para su Gran Búsqueda, y entonces se
aventura sola en lo Desconocido e Invisible.
No puede hablarse mucho de esta educación y ejercitación, y son muy pocos los que
están en condiciones de recibirla: pero ya hemos dicho lo suficiente como para que cada
uno tenga materia necesaria para pensar.

Dion Fortune

LOS AGENTES INVISIBLES EN LOS TEMPLOS Y EN LAS LÓGIAS ( III )






El egregor es una entidad colectiva que está “despierto” respecto a todo aquello que le incumbe y que le alimenta, y podríamos decir que está compuesto de tres clases de materia que son: Etérica, emocional y mental. Su forma tiene cierta similitud con lo que representa pero se puede embellecer por medio de todo lo que haya en el templo y que sea creador de belleza, verdad, fraternidad, elevación, etc., sin embargo, cuando se hace lo contrario y se va dejando todo lo que le mantenía despierto, este egregor va decayendo. Es triste que esto llegue a ocurrir porque un egregor es un gran Auxiliar invisible, sea en una escuela o sea en una iglesia. Las escuelas iniciáticas, logias e iglesias no fueron creadas solamente para que estudiaran o se reunieran en ellas determinadas personas con el fin de estudiar u orar, fueron creadas por Maestros o iniciados con la intención de que sus afiliados obtuvieran cierto desarrollo espiritual y sabiduría; esta es la diferencia entre un egregor auxiliar y otro de cualquier centro o escuela fundada para hacer negocio. La Fraternidad Rosacruz está fundada por un iniciado y protegida por un Hermano Mayor, pero tan importante como eso es la labor que hace en todo el mundo uniendo a sus miembros en sus diferentes aspectos invisibles, aspectos en los que intervienen Ángeles, seres humanos, egrégores, y otras formas de vida. Por eso estos templos y locales pueden convertirse en un lugar donde se derraman ciertas energías y de donde surgen otras que favorecen al mundo y la sociedad, sea en lo espiritual o sea en la salud.

            Es un privilegio estar en esos lugares colaborando de alguna manera en el servicio o en la ceremonia. Podríamos afirmar que quien en esta vida pertenece a una escuela, logia o iglesia es porque en otra se ha esforzado por encontrar la verdad. Y digo que es un privilegio no solamente por estar bajo la influencia de un ser superior y del egregor, etc., sino por la gran obra que en esos lugares se hace y que sirve de ayuda a la humanidad. Recordemos que un pensamiento, palabra o lectura, en la vibración que le corresponde según su Rayo, se une al plano mental con el que está en sintonía y a los pensamientos de los presentes y que esto es fortalecido también por el egregor para crear una especie de templo etérico que envuelve a los asistentes. Si los participantes ponen de su parte, la forma de pensamiento comunitaria creada durante un servicio devocional podría alcanzar incluso el plano del amor unificador (Espíritu de Vida) desde donde podría descender su respuesta hacia esas personas. Entonces y a partir de ahí, cada miembro debería hacer buen uso de esas bendiciones en su vida cotidiana. Las palabras y expresiones de un miembro de una escuela o iglesia pueden hacer una gran obra en la sociedad cuando encuentran receptores porque, tanto la enseñanza interna como las cualidades espirituales, suenan muy por encima de los ruidos del mundo. Y cuando el aspirante cumple sus deberes como miembro y hace sus oraciones y trabajos que le corresponden, incluso su sola presencia y sus pensamientos causarán buenos efectos entre el prójimo gracias a las diferentes entidades que le acompañan. Algo similar ocurre con los centros o pequeñas iglesias y templos, si la labor que se hace es buena y la atmósfera mental y emocional está basada en la devoción y en los ideales más elevados, entonces los guías y Maestros de esas escuelas o iglesias pondrán más empeño en el lugar.

            Los ocultistas serios y devotos que hayan pertenecido o pertenezcan a alguno de estos medios de desarrollo saben perfectamente que se nota mucho más la influencia superior cuando se hacen bien y más a menudo los servicios, tanto en un templo como en la propia casa. Si Dios ha creado el universo, si éste es parte de Él y si Dios es amor y todo lo que se deriva de él, significa que el amor está presente en todo lugar y espacio y que solo es necesario sintonizarse con esas virtudes divinas para poder recibir sus bendiciones. Démonos cuenta de que cuanto más elevado sea el mundo donde lleguen nuestras invocaciones y plegarias, más pura es la naturaleza divina de ese mundo y más fácil será obtener respuesta en forma de “gracia de Dios” por medio de sus jerarquías e intermediarios. Por eso es importante tener un templo, asistir y participar, y crear entre todos y junto a las entidades invisibles presentes un canal de energía magnética que ascienda y que sintonice con el mundo del Amor y de la unificación. Cuando un grupo de personas hace algún servicio devocional o ritual litúrgico, además de engrandecer el egregor y el templo etérico, abre un canal a través de los mundos para que pueda descender una respuesta. Lo que existe en un mundo no puede conectarse sin más ni más con otro superior pero si puede ocurrir lo contrario, por eso cuando en un templo se abre un canal que conecta varios mundos se puede recibir ayuda de ellos.

            Estamos de acuerdo en que el efecto de un servicio o ritual de un centro no atrae a las mismas entidades ni tiene los mismos efectos sobre los asistentes que, por ejemplo, la Misa, que es un sacramento instaurado por Cristo. Pero en casos de escuelas iniciáticas como la Fraternidad Rosacruz Max Heindel y de verdaderas logias, sí se pueden producir hechos como los que estamos comentando porque hay seres de muy elevado desarrollo al cuidado de todo lo que representa. Otra cosa diferente es la clase de gente que acuda, los servicios y otras cosas que se hagan en el templo, y el esfuerzo o sacrificio que se haga para crear ese templo etérico y ese egregor con la ayuda de los Ángeles y sus ayudantes. En la Misa hay un sacerdote con su correspondiente poder y, por ejemplo, en una logia o en un centro rosacruz no, pero en todo lo demás es similar. Hay símbolos, objetos, liturgia, oraciones, música, incienso, canto, etc. El efecto de los pensamientos, la atmósfera espiritual, el magnetismo y la posibilidad de abrir un canal para obtener una respuesta es la misma. Solo es necesaria la buena voluntad y la colaboración del oficiante y de los asistentes para que un templo pueda convertirse en un centro magnético. Cuando los asistentes son de algún grado importante y son conscientes de lo que hacen, crean bellas formas de pensamientos que facilitarán el mecanismo para que una efusión de energía espiritual descienda de los mundos superiores, es decir, para que se convierta en un canal. Cuando una persona ora fervorosamente y pide por los demás, sus pensamientos no vuelven a él como ocurre con los pensamientos comunes y egoístas, sin embargo, sí vuelve hacia él la respuesta en forma de energía divina. Por consiguiente, ese mismo hecho en una iglesia o logia sobre sus fieles y colaboradores, engrandecerá la obra y facilitará la apertura del canal. Cuando un asistente procura tener buenos pensamientos y emitir vibraciones emocionales de amor y fraternidad, él mismo se eleva y se convierte en un centro magnético. Sin embargo, cuando su actitud o expresión es todo lo contrario, más vale que se marchara del templo porque será un obstáculo para la obra que se intenta realizar.

            Una de las ventajas de las ceremonias litúrgicas, siempre que sea oficiada por una persona iniciada o con poder sacramental, es que puede eliminar con mayor eficacia toda la negatividad del templo para reemplazarla por otras formas mentales de muy elevada vibración y sutilidad. Es cierto que en una logia o un centro también se mantiene cierta limpieza psíquica también gracias al egregor, pero el poder concedido a un sacerdote siempre es superior que el que pueda tener un oficiante normal salvo que sea un iniciado. Los oficiantes de los templos de los que en general estamos hablando pueden ser el medio de unión entre los asistentes y los mundos superiores atrayendo su atención y colaboración para invocar las fuerzas espirituales necesarias que hagan descender la gracia como respuesta a las plegarias o invocaciones. Una vez ocurrido estos hechos es cuando el templo hace de cáliz para que esa energía espiritual efectúe la limpieza de la atmósfera psíquica. No ocurre así, sin embargo, con las personas en general, porque no todas las personas se encuentran en esa predisposición o sintonía con esas fuerzas y energías.

            Es una pena que en algunos centros y escuelas no se invoque a los Ángeles al principio de los servicios devocionales y espirituales, como ocurre en algunas logias e iglesias. No es que los Ángeles acudan a una escuela cuando se hace un oficio como en la Misa pero con que acuda uno para controlar a las vidas elementales y espíritus inferiores que evolucionan a través de esas vibraciones es suficiente.  En mi opinión, a un centro como el de la Fraternidad Rosacruz no puede acudir un Arcángel que sí lo hace a una Misa Mayor, pero un Ángel sí puede hacerlo para dirigir y controlar las energías que manejan dichos elementales y espíritus inferiores. No olvidemos que los Ángeles están en nuestro propio mundo y evolucionan también gracias a lo que pensamos, hacemos y creamos. Por otro lado, también hay que decir que hay elementales y espíritus de la naturaleza pertenecientes a los tres mundos donde evolucionamos, por tanto, están preparados para hacer trabajos relacionados con los cuatro elementos, es decir, con materia etérica, emocional, y mental. Claro que otra cosa sería si el oficiante y algunos colaboradores fueran clarividentes, porque no olvidemos que estos colaboradores invisibles obedecen a las plegarias, invocaciones o palabras de mando que se puedan hacer en un ritual. De ahí también la importancia de que los oficiantes de los templos en general sepan el significado y el valor del trabajo que están haciendo y si, a su vez, se le explicara a los asistentes noveles mucho mejor.

            Un templo (sea centro de escuela, logia o iglesia) es perfectamente un refugio espiritual, sobre todo las iglesias cristianas, pero no todas tienen el mismo nivel o grado vibracional dependiendo de la colaboración espiritual y de la negatividad que aporten sus fieles. Una atmósfera psíquica-espiritual como la que se produce en estos servicios puede verse casi anulada cuando hay muchos asistentes asiduos que dejan allí sus pensamientos de miedo, preocupaciones, ansiedad, etc., y cuando dejan las vibraciones de sus emociones de lujuria, pasión envidia, odio… Si se desea hacer una limpieza, aumentar el poder del egregor y crear un canal invocativo, se debe tener muy en cuenta lo dicho en estas líneas, pero sobre todo el hecho de que el oficiante y los asistentes pongan todo lo mejor de sí mismos para que pueda descender la gracia del Espíritu sobre el templo. Los mundos superiores se llaman así porque cuanto más elevados están más oposición encuentran sus energías para descender hacia el mundo físico, el más notable y más cercano es el amoroso y unificador Mundo del Espíritu de Vida, pero si el hombre no es capaz, ni siquiera, de crear un canal que se comunique con esos planos, nada puede esperar por muy llenos de espiritualidad que estén. En todos los mundos hay espiritualidad pero si, por ejemplo, no sabemos crear o emitir sentimientos elevados, no podremos contactar con las regiones más elevadas del mundo emocional para así aumentar el grado vibracional de nuestro cuerpo de deseos. Por eso los fieles y asistentes deberían interesarse por estos asuntos y conocimiento para hacer de auxiliares en los oficios, servicios y rituales.

Francisco Nieto