S. MARCOS

"SI ALGUNO QUIERE SER EL PRIMERO, QUE SEA EL ÚLTIMO Y EL SERVIDOR DE TODOS"..... "CUANTO QUISIÉRAIS QUE OS HAGAN A VOSOTROS LOS HOMBRES HACÉDSELO VOSOTROS A ELLOS"

EL CUERPO ETERICO Y LOS CENTROS ( I )





 
Esta recopilación ha sido realizada por un grupo de Estudiantes y servidores de Buena Voluntad (Año 2001)
Recopilado de los libros de Alice A. Bailey Y El MAESTRO TIBETANO, D.K.
 
1- “LA CONCIENCIA DEL ÁTOMO” – (1922)
Al ocuparnos de la materia aparecen continuamente ciertos términos comunes, factibles de una amplia diversidad de definiciones. Al hojear días pasados un libro científico, me desalentó saber que el autor decía que eran totalmente diferentes los átomos del químico, del físico, del matemático y del metafísico, y esta es una de las razones para no dogmatizar sobre estas cuestiones. Sin embargo, correcta o no, tengo que presentar una hipótesis bien definida. Al hablar del radio, probablemente nos aventuremos en el reino de la sustancia etérea, la región de éter o el protilo, palabra acunada por Sir William Crookes, que la definió como:
“Protilo es una palabra análoga a protoplasma, y expresa la idea de la materia original primaria,
antes de la evolución de los elementos químicos. La palabra que me aventure a emplear para tal
propósito está compuesta (pag.28) de dos voces griegas que significan “antes que” y “la materia de
que están hechas las cosas”
Por lo tanto, estamos retrotrayendo el concepto de la materia al punto en que siempre lo ubico la escuela oriental, a la materia primordial, llamada también por los orientalistas “éter primordial”, aunque debe recordarse que el éter de la ciencia esta infinitamente lejos del éter primordial del ocultista oriental, el cual nos lleva de vuelta a ese intangible algo, base de las cosas objetivas que vemos, tocamos y manejamos. La palabra “sustancia” significa que “esta debajo” o detrás de las cosas. En consecuencia, solo podemos decir en relación con el éter del espacio, que es el medio en que actúa o se hace sentir la energía o fuerza. Cuando en estas conferencias hable de energía y fuerza y de materia y de sustancia, podemos separarlas en nuestra mente de la manera siguiente: al referirnos a energía y sustancia consideraremos lo que aun es intangible, y emplearemos la fuerza, en conexión con la materia, al tratar con el aspecto objetivo que estudia definidamente los científicos. Sustancia es el éter en uno de sus múltiples grados, subyacente en la materia misma. (pag.29)
"La reciente discusión acerca de la naturaleza del átomo, que en una u otra forma debemos considerar como factores máximos de todos los procesos físicos o químicos, parece que podrá dirimirse mediante el concepto de que esas diminutas masas poseen -como centros de fuerza- un alma persistente, y que todo átomo tiene sensación y movimiento." (pag.32)
En todas partes existen centros de fuerza, y la idea puede ampliarse desde un centro de fuerza como el átomo químico, ascendiendo a través de los distintos grados y grupos de estos centros inteligentes, hasta el hombre, y de allí a la vida que se expresa por medio del sistema. (pag.35)
Paralelamente a su evolución, podemos esperar que el ser humano llegue a dominar el aire. Hay en el sistema solar un plano, esfera o nivel vibratorio, llamado en algunos libros esotéricos el plano intuitivo, y en la literatura oriental el plano búdico, cuyo símbolo es el aire. Así como el hombre comienza, mediante el desarrollo de la intuición, a penetrar en el plano búdico, también la ciencia ha emprendido la conquista del aire, cuyo dominio será cada vez mayor a medida que el hombre vaya desarrollando la intuición.
Si nos consideramos científicamente centros de fuerza, manteniendo la materia de nuestro cuerpo dentro de nuestra esfera de control y actuando en y dentro de ellos, tendremos una hipótesis capaz de interpretar todo plan cósmico. Si como insinúa Einstein, nuestro sistema solar es solo una esfera, se deduce que este a su vez es un átomo cósmico; así nos ubicaríamos dentro de un sistema aun mayor y tendríamos un centro alrededor del cual gira nuestro sistema solar, como lo hace el electrón respecto al átomo. Los astrónomos dicen que todo el sistema solar probablemente gire en torno de un punto central en el firmamento. (pag.36)
Debe desconfiarse de las escuelas y métodos que combinan la meditación con los ejercicios de respiración, ensenan diferentes posturas físicas y enfocan la atención en determinados órganos o centros físicos. Quienes siguen estos métodos van hacia el fracaso y, además de los peligros físicos que entrañan y de los riesgos de locura y desordenes nerviosos, se ocupan de la forma, que es una limitación, y no del espíritu, que es la vida. Por este camino nunca se llegara a la meta. Para la (pag.80) mayoría de nosotros la concentración intelectual, resultado del control de la mente y de la capacidad de pensar con claridad y solo sobre lo que queremos, debe preceder a la verdadera meditación, algo que muy pocos conocen. No me es posible explayarme sobre la verdadera meditación, la cual dará por resultado un definido cambio en la polarización, abriéndole al hombre un campo de experiencias hasta ahora insospechado, revelándole contactos que aun no conoce, y permitiéndole hallar el lugar que le corresponde en el grupo. Ya no estará recluido entre las paredes de su vida personal, comenzara a fusionar esa vida en la totalidad mayor. Ya no se ocupara de sus intereses egoístas, sino que atenderá los problemas del grupo. No empleara el tiempo en cultivar su propia identidad, sino que procurara comprender esa Identidad mayor de la cual es parte. En realidad, esto es lo que los hombres avanzados comienzan más o menos a hacer. Por poco que lo comprenda el hombre común, los grandes pensadores como Edison y otros, solucionaron sus problemas por medio de la meditación. Por la concentración reflexiva, la
constante recapitulación y la intensa aplicación a la línea particular de pensamiento que les interesa, obtienen resultados, extraen de las reservas internas de inspiración y poder, y permiten que desciendan de los niveles superiores del plano mental, resultados benéficos para el grupo. Cuando hayamos efectuado cierta medida de trabajo en la meditación y cultivado el interés por el grupo y no el propio, cuando desarrollemos un cuerpo físico fuerte y sano, y controlemos el cuerpo emocional, para que no nos arrastre el deseo, y el cuerpo mental sea nuestro instrumento y no nuestro amo, entonces conoceremos el verdadero significado de la meditación.
Cuando el hombre, por la meditación, ha establecido contacto con su grupo al cual pertenece, y es cada vez más consciente del grupo, entonces se halla en la etapa en que puede recibir una serie de iniciaciones, según se las denomina, que son simplemente expansiones de conciencia (pag.81) obtenidas con la ayuda de Quienes alcanzaron la meta, están identificados con el grupo y son parte consciente del cuerpo del Hombre celestial. Con la asistencia de estos Seres y su participación, el hombre despertara gradualmente al conocimiento que Ellos poseen. (pag.82)
Los científicos se están aventurando en los planos sutiles de la materia y, por lo tanto, en los reinos de lo no comprobado, y si recordamos, la ciencia había negado hasta ahora su existencia. Estamos trascendiendo la esfera de la llamada materia solida" y entrando en esos reinos que se infieren al hablar de los "centros de energía", de la "fuerza positiva y negativa", de los "fenómenos eléctricos", donde se resalta cada vez más la (pag.87) cualidad de la sustancia. Cuanto más adelante miramos, más amplias son nuestras conjeturas y tentativas; al tratar de justificar la telepatía, el psiquismo y otros fenómenos, mas nos internamos en el reino de lo subjetivo y subconsciente, y nos vemos obligados a expresarnos en términos de cualidad o energía. (pag.88)
Paralelamente a su evolución, podemos esperar que el ser humano llegue a dominar el aire. Hay en el sistema solar un plano, esfera o nivel vibratorio, llamado en algunos libros esotéricos el plano intuitivo, y en la literatura oriental el plano búdico, cuyo símbolo es el aire. Así como el hombre comienza, mediante el desarrollo de la intuición, a penetrar en el plano búdico, también la ciencia ha emprendido la conquista del aire, cuyo dominio será cada vez mayor a medida que el hombre vaya desarrollando la intuición.
Podemos esperar algo mas (y ya se está reconociendo), y es el desarrollo de la capacidad de ver la materia sutil. En todas partes nacen niños que pueden ver más que ustedes y yo. Me refiero a algo que se basa estrictamente en el terreno material y concierne al ojo físico. Es la visión etérica, que consiste en ver la materia refinada del plano físico o éter. En California, estudiantes y científicos efectuaron trabajos interesantes. El doctor Frederick Finch Strong ha hecho un gran trabajo en este sentido y ensena que el ojo físico es capaz de ver etéricamente, y que su visión etérica es función normal del ojo. .Que traerá el desarrollo de esta facultad? Hará que la ciencia rectifique definidamente su punto de vista respecto a los planos sutiles. Si en los próximos cien años la visión normal del hombre percibe ciertos aspectos y formas de vida consideradas hoy imaginarias, se
desvanecerá para siempre el burdo materialismo que nos ha caracterizado durante tanto tiempo. Si lo ahora invisible llega a verse, .quien puede decir hasta donde será posible llegar en el trascurso del tiempo? Además, la evolución propende a la síntesis. (Pag.95)
En el sistema solar esperamos hallar además análogas etapas, y probablemente la gran Vida que anima el entero sistema solar, esa gran Entidad que utiliza al sistema solar para llevar a cabo un definido propósito, lo energética por medio de estos grandes centros de fuerza que llamamos átomos planetarios, que a su vez actúan por medio de centros menores o grupos, haciendo descender su energía a través de los grupos de átomos humanos, a los distintos reinos de la naturaleza, y así al minúsculo átomo de sustancia que refleja a su vez todo el sistema solar. Si meditamos sobre esta cuestión de la vida atómica, resulta muy interesante y (pag.107) nos
introduce en múltiples conjeturas.
 

DEVACHAN O CIELO




T. Subba Row

(Las siguientes notas son respuestas a preguntas filosóficas formuladas por algunos de
los Delegados a una Convención de la Sociedad Teosófica).

DEVACHÁN
Se ha preguntado: ¿por qué la actividad desarrollada en el Devachán por una mónada
humana debe durar un período de tiempo más largo que la actividad de la misma
mónada en nuestro plano de existencia?

Desde nuestro punto de vista actual, hay una gran diferencia. pero no es así desde el
punto de vista de una entidad devachánica.

Cuando un yogui se encuentra en estado de Samadhi, los años pueden pasar y parecerle
a él sólo meses o días. La energía desarrollada en el Plano Astral. produce efectos que
duran un período de tiempo más largo que el producido por una, cantidad igual de
energía desarrollada en el Plano Físico, debido a que se encuentra en el Plano Astral,
una menor fricción de oposición.

En el plano objetivo, el sonido metálico producido por el golpear de una campana no
durará más de cinco o seis minutos, por muy finamente que la campana haya sido
construida, pero después que el sonido parece haber cesado, para el hombre corriente, el
chela puede oírlo en el Plano Astral durante una o dos horas más. Por eso decimos que
siendo el impulso el mismo, el período de tiempo ocupado por sus efectos es diferente
en el Plano Físico y en el Plano Astral.

No es posible fijar anticipadamente la duración definitiva del tiempo que ha de pasar en
el Devachán un ser humano o aun una raza; ello depende en gran parte de la naturaleza
y desarrollo de la mónada espiritual en el hombre y también de los impulsos que ella
haya generado en el mundo de los efectos, y también de la naturaleza de las aspiraciones
del hombre. Cuando se hace presente en la mónada el elemento de espiritualidad. su
existencia devachánica será más larga. Tal vez un elevado Adepto. haciendo un
cuidadoso análisis psíquico de un hombre. estaría capacitado para predecir la duración
de la permanencia de este último en el Devachán por un período entre uno y dos mil
años, pero no podría dar la exacta duración.

Al estimar la influencia que un determinado pensamiento. o una serie de pensamientos
tendrían en la existencia devachánica de un hombre, debemos inquirir cuál ha sido la
utilidad de estos pensamientos y sus efectos en el mundo en general,y no imaginar que
todo depende de que el pensamiento sea subjetivo u objetivo. Es un error suponer que la
ideación que se manifiesta en trabajo práctico tiene menos influencia en el Devachán
que la ideación que sólo queda en el Plano Mental.

Un buen trabajo en el Plano Físico ayuda a nuestro desarrollo espiritual. Primero: por su
influencia en la formación de hábitos; un hombre constantemente ocupado en hacer
buenas obras, tiene pocas probabilidades de adquirir malos hábitos. Segundo: por sus
efectos en el Plano Astral y en el Plano Físico, una buena acción concentra buenas
influencias en el qué la realiza. Cuando un hombre genera mal Karma, sus propios
pensamientos atraen hacia él, fuerzas que le conducirán de mal en peor. Un hombre que
genera buenas ideas, atrae influencias de una naturaleza completamente diferente, y esas
ideas le ayudarán en el curso de su vida. Por otra parte, las acciones no deben ser
juzgadas sólo por sus efectos porque de hacerlo así faltaría un elemento; el impulso
íntimo que origina el acto, debe también ser tomado en consideración.

Nuestra responsabilidad por las consecuencias que originen nuestros malos
pensamientos, debe ser considerada desde un punto de vista puramente causal, con
exclusión de toda idea respecto a un árbitro juzgador. El hecho es que los malos
pensamientos generados por nuestra mente dejan una impresión en el Plano Astral,
aunque, si esos pensamientos son rechazados por nuestra oposición a ellos, sus malos
efectos podrían ser neutraliazdos; pero si nuestra fuerza de voluntad cede ante los malos
pensamientos, ellos producirán perniciosos efectos. mientras que si son controlados por
una decidida autodisciplina, entraremos en el sendero de la virtud.

La existencia devachánica no siempre comienza inmediatamente después de la muerte.
En el caso de personas muy buenas, el período comienza de inmediato y no se siente la
transición del Kama-loka.

Hay sin duda algunos casos tales como el de un infante cuya mónada no haya agotado
los resultados de su Karma, o donde exista alguna razón física contraria a la existencia
en un cuerpo determinado, en que la reencarnación puede tener lugar algunos minutos
después de su muerte; también puede no ocurrir en un centenar de años, durante cuyo
período la entidad se halla sumida en un profundo sueño en el que no hay ideación.
Cuando una entidad se reencarna, invariablemente se destruye el cascarón astral.

LOS SENDEROS DE LA TRADICIÓN OCIDENTAL (y II)






Las iniciaciones en el Plano de la Mente Abstracta están relacionadas con el
desenvolvimiento del pensamiento intuitivo y del poder del razonamiento deductivo, que se
extiende de lo conocido hasta lo desconocido, traduciéndolo en términos conocibles. Se lo
puede llamar el Rayo Pitagórico, porque tuvo su predominio en las Escuelas de Misterios
de Grecia. Este es el verdadero Rayo de la Sabiduría, porque su contacto representa la
primera de las iniciaciones objetivas, abriéndose las puertas del yo y entrando en
inmediatas relaciones con el no-yo. Todas las iniciaciones anteriores a ésta no hacen más
que abrir las ocultas alturas o profundidades del yo.
El Rayo de la Mente Concreta es el aspecto más elevado de la personalidad
encarnada. Hermes, el Tres Veces Grande, es el Logos de este Rayo. Su mayor
desenvolvimiento se alcanzó en los sistemas Egipcio y Cabalístico y luego fue entrefundido
con el pensamiento cristiano en las escuelas de los Neo-Platónicos y de los Gnósticos; pero
la enérgica persecución de la Iglesia, que ya se había exteriorizado desde hacía mucho
tiempo, las destruyó completamente como sistema organizado.
Sus estudios fueron mantenidos vivos durante las Edades Obscurantistas entre los
judíos, que fueron los principales exponentes de su aspecto cabalístico. Su aspecto egipcio
fue reintroducido en Europa por los Templarios, después de las Cruzadas, que les
permitieron ponerse en contacto con los centros sagrados del Cercano Oriente. Destruidos
nuevamente por el temor y los celos de la Iglesia, reaparecieron una vez más en la larga
línea de Alquimistas, que florecieron después de que el poder de Roma fue destruido por la
Reforma. Y está completamente vivo en nuestros días.
El Rayo que se relaciona con el Plano Astral superior, es el conocido como el Rayo
Céltico, porque sus iniciaciones en el yo emocional superior dieron a los Celtas el ímpetu
de su cultura racial. Se lo puede ver en sus más elevadas manifestaciones en la primitiva
tradición Griega, especialmente en los cultos Dionisíacos antes de que la influencia del
pensamiento Oriental y egipcio hubiera introducido cambios en lo que era típico del genio
racial Helénico.
El Rayo Céltico es esencialmente elemental y se refiere al aspecto Natural de las
cosas. Y siendo una iniciación de las emociones, su standard de valores es estético, no
ético. Sus ideales son la belleza y la alegría, no la verdad y la bondad, debiendo tener esto
bien presente al juzgar a sus adeptos. Está muy lejos del mundo de los hombres y de todos
los valores mundanos; pero sin su levadura, el utilitarismo aplastaría toda visión amplia e
impersonal.
De este Rayo es de donde sacan su poder y su inspiración todos los artistas
creadores, y de él dependen todas las obras de la imaginación. Es esencialmente el Rayo del
Artista, sea cual fuere el medio que utilice para darle expresión, y es justamente la fuerza de
este rayo la que hace y constituye la sutil diferencia entre los productos del arte manual y
personal y los productos de la máquina, y da a las cosas hechas personalmente por el
hombre esa fascinación sutil que tienen para toda alma sensitiva. Aunque su técnica no
fuera tan perfecta como la de la fábrica, esas obras están llenas de la maravillosa vida
elemental del Rayo Céltico, que su creador ha introducido en ellas mediante la inspiración
obtenida de dicho Rayo. SÍ, están literalmente animadas con esencia elemental, y de ahí
que uno las sienta como algo viviente que sirve de compañía, en una forma que es
imposible que una cosa mecánica pueda dar.
Pero aunque la expresión Griega de la Antigua sabiduría ofrezca un material
excelente para el estudio, tenemos que buscar la manera de ponernos en contacto con su
poder, actualmente por medio de la forma que ha creado en el espíritu colectivo de nuestra
raza. La verdadera expresión del Rayo Céltico. Para el habitante de las Islas Británicas,
reside en la tradición galense de sus leyendas de hadas y espíritus de la Naturaleza.
Muchas generaciones de intelectualidades británicas se han nutrido en las
tradiciones clásicas y, consiguientemente, han producido ese extraño tipo de belleza clásica
y antigua literaria o artística. Se trata de un tipo de belleza que exige una cultura especial,
una cultura clásica similar a la que inspira al creador de algo hermoso, porque la vida
elemental que anima sus creaciones se deriva del aspecto Helénico del Rayo Céltico ya que
la tradición romana deriva igualmente de esa fuente, y, por lo tanto, no apela al hombre
común que no tiene esas afinidades dentro de su alma. Los contactos con fuerzas extrañas
tienen que ser formados lenta y primorosamente, pues no surgen espontáneamente ni suelen
ser innatas, y no solamente tienen que ser formadas, sino que deben ser tratadas
cuidadosamente, porque son como las plantas tropicales del alma.
Pero lo que deriva de las tradiciones de nuestro propio pueblo, surge como el agua
de un manantial, algo viviente que sale de la tierra oscura, fresco con el aliento de la yerba,
los prados o de los árboles de las selvas; de algo que brota chispeante, cantarina, de tal
manera que hasta el vagabundo más insensible no puede menos que regocijarse y no
necesita hacer comentario alguno para hablar de sus bellezas: las ama porque las goza y las
goza porque vitalizan toda su naturaleza. Y vitaliza su naturaleza porque lo pone en
contacto con la tierra calentada por el sol y humedecida con la lluvia, su tierra nativa en
donde sus pies desnudos dejan huella, como hacía cuando niño, cuando toda su alma estaba
abierta a lo Invisible. Sopla en su alma como el viento en las montañas y lo arrastra como
las olas en el mar, y su corazón salta de contento como llamas del hogar vivientes. Porque
gracias a las cenizas de sus padres tiene afinidad con los elementos de su tierra nativa y por
los senderos de su niñez sueña que se pone en contacto con esta influencia Céltica. El
iniciado del Rayo Céltico es el Niño Inmortal, el Inocente Celestial, siempre joven, pero
nunca sabio, porque la sabiduría no pertenece al Rayo Céltico.
El Rayo que corresponde al Plano Astral Inferior es conocido como el Rayo
Nórdico, porque los contactos más puros que podemos tener de esta tradición, ya muy
corrompida, se encuentran en la Mitología Nórdica. El Plano Astral Inferior es el plano de
los instintos primitivos y de las más crudas pasiones asociadas con ellos y es la sublimación
de estas pasiones las que producen el éxtasis de la iniciación de este contacto. En la
Tradición Nórdica, el éxtasis es el resultado de la sublimación de la cualidad del valor en
toda su apoteosis ebria de la batalla.
En otras tradiciones este Rayo toma diferentes formas. En el sistema Hindú es el
terrible culto de Kali, con sus “thugs” y sus automutilaciones: la apoteosis de la crueldad,
no del valor. También pertenecen a este Rayo el culto Priápico, en contraposición al
aspecto Dionisíaco del culto fálico.
Sin embargo, no debe creerse que este Rayo sea malo por sí mismo. Nada de cuanto
Dios ha creado es malo de por sí; pero se convierte en malo por las perversiones y
deformidades a que puede sometérselo. El Rayo Nórdico es el Rayo de las virtudes heroicas
del valor, de la resistencia y de la estabilidad. Cuando faltan estos elementos primitivos, los
pueblos se tornan decadentes, neuróticos, maniáticos y supersticiosos, ocupando lo artificial
el lugar de los instintos naturales.
El tiempo en que este Rayo se manifestó en la tierra es ya tan remoto que sus
funciones estaban correlacionadas con el cerebelo, porque estaba en operación antes que el
cerebro se desarrollara y diera a la frente sus características humanas. Normalmente, la
actividad mental correspondiente a esta parte del cerebro no entra dentro del foco de la
personalidad en estado de vigilia, sino que se mantiene en la subconsciencia, elevándose a
la superficie sólo durante períodos de emoción intensísima o cuando las partes más
desarrolladas del cerebro han quedado anuladas por la acción de drogas o de enfermedades.
Además, es, por supuesto, el Rayo por excelencia de la Magia Negra, habiendo
quedado extraordinariamente contaminado a causa de eso. Sus contactos se emplean
únicamente en cultos de hechicería muy primitivos y, por más contradictorio que parezca,
también lo utilizan los Ocultistas muy elevados, porque del poder de ponerse en contacto y
dominar las fuerzas de este plano, depende el poder de producir efectos tangibles en la
materia densa.
No puede darse el Nombre del Jefe de los Maestros de este plano, porque constituye
una Palabra de Poder; pero sí puede decirse que la misión especial del Arcángel Miguel es
la de guardar las puertas del Mundo Inferior, de manera que ninguna explosión de caos y
confusión puede atravesarlo y llegar al plano propio de la tierra.
El Rayo causante del trazado o sedimentación del Plano terrestre es muchísimo más
antiguo que el Rayo Nórdico. Se manifestó antes de que la materia conocida por nosotros
en su aspecto más denso se hubiera desarrollado. Como fuerza iniciatoria desarrolla los
poderes del doble etérico. Sus contactos se trabajan en el Oriente de acuerdo con la
disciplina del Hatha Yoga (Jatja Yoga), y como no tenemos ninguna escuela similar en el
Occidente, podemos llamarlo el Rayo Etérico.
En su aspecto original hace ya muchísimo tiempo que desapareció de la
manifestación; pero el ciclo de la Evolución está comenzando a retrotraerlo nuevamente
aunque sobre un arco superior de la espiral y ya estamos contemplando un gran
desenvolvimiento del poder de la mente sobre el cuerpo en cultos tales como la Ciencia
Cristiana y el Nuevo Pensamiento. Los que curan mediante el poder de la mente lo hacen,
por supuesto, operando sobre el cuerpo etérico, y de la misma manera es como obtiene el
fakir sus resultados.
Estos siete rayos constituyen toda la gama de la iniciación y a nadie se le puede
llamar adepto si no posee los grados correspondientes a todos ellos. El Rayo Búdico está
más allá de nuestra Evolución o etapa actual, mientras que el Rayo Etérico, en su aspecto
original, está mucho más atrás. El Rayo Cristiano es el punto focal de nuestra Edad, y el
desenvolvimiento que se está produciendo se ajusta a los lineamientos establecidos por el
Maestro Jesús. Los poderes de los demás rayos, con excepción del Rayo Búdico, que no
pertenece por el momento al Plano Terrestre, son recapitulaciones gracias a las cuales el
hombre toma posesión para sí de lo que la humanidad en conjunto ya ha realizado en el
pasado y que forma parte de la herencia de la raza.
El Maestro Jesús, Logos Solar del Rayo bajo el cual se está desenvolviendo la
civilización actual, es el Señor de esta Época y su Nombre constituye la Suprema Palabra
de Poder, porque a cada manifestación del Cristo están sometidas todas las cosas de los
cielos y de la tierra, incluyendo a aquellos de Sus hermanos que lo han precedido. Otra
aparición de la Fuerza Crística vendrá a su debido tiempo y estación, como lo enseñan
todas las religiones: pero todavía no se ha producido y el Maestro Jesús es el Maestro de los
Maestros en el Occidente y el Gran Iniciador de los pueblos de raza blanca.

Dion Fortune