S. MARCOS

"SI ALGUNO QUIERE SER EL PRIMERO, QUE SEA EL ÚLTIMO Y EL SERVIDOR DE TODOS"..... "CUANTO QUISIÉRAIS QUE OS HAGAN A VOSOTROS LOS HOMBRES HACÉDSELO VOSOTROS A ELLOS"

EL CUERPO ETÉRICO Y LOS CENTROS V






El verdadero estudiante procura desviar la conciencia de sus cuerpos físico y emocional y dirigirla a las regiones del pensamiento o al cuerpo mental inferior. Alcanzado esto, procura trascender su mente inferior y polarizarse en el cuerpo causal, utilizando el antakarana como canal de comunicación entre la mente inferior y la superior, siendo entonces el cerebro físico, simplemente, el receptor pasivo de lo que trasmite el Ego o Yo superior y, más tarde, del triple Espíritu, la Triada. El trabajo a realizar consiste en actuar de la periferia al centro y en la consiguiente centralización. Cuando se ha alcanzado tal centralización y enfocado en este centro estable -con el plexo solar y el corazón aquietados- un punto dentro de la cabeza, uno de los tres centros principales en ella, se convierte en el centro de la conciencia, y el rayo del Ego del hombre decide cual será ese centro. Este método es para la mayoría. Habiendo llegado a este punto, el hombre sigue la meditación de su rayo, tal como anteriormente se ha indicado en términos generales, en estas cartas. En cada caso el cuerpo mental se convierte en centro de conciencia, y más tarde, con la práctica, dicho centro llega a ser el punto de partida para la trasferencia de la polarización en un cuerpo más elevado, primero el causal y más tarde, la Triada.
"Vigila y ora", dijo el Señor cuando estuvo en la tierra, expresándose en términos ocultistas, que aun no han sido bien interpretados.

¿Por lo tanto, que debe ser vigilado?
1. La actitud del cuerpo ovoide emocional y su control positivo-negativo.
2. La estabilidad de la materia emocional y su receptividad consciente.
3. El alineamiento del cuerpo ovoide emocional con los cuerpos mental y causal. Si el alineamiento es imperfecto (como sucede frecuentemente), no permite recibir con exactitud lo proveniente de los planos superiores, distorsionándose las verdades que descienden via el Ego y produciendo una peligrosa trasferencia de fuerza a centros indeseables. Esta falta de alineamiento es la causa de que las personas de tendencias aparentemente espirituales se aparten de la pureza sexual. Ellas pueden establecer algún contacto con los niveles intuitivos, y el Ego puede trasmitir parcialmente el poder desde lo alto; pero como el alineamiento es imperfecto, la fuerza de estos niveles más elevados se desvía, sobreestimulando los centros indeseables, dando como resultado un desastre. Cada ser humano entra en la vida equipado con un cuerpo físico y un cuerpo etérico de ciertos componentes, producto de una encarnación anterior, los cuales reproducen virtualmente con toda exactitud el cuerpo que el hombre abandono cuando la muerte lo separo de la existencia en el plano físico. La tarea de cada uno consiste en tomar ese cuerpo, conocer sus defectos y necesidades y luego, deliberadamente, construir un nuevo cuerpo más adecuado para satisfacer la necesidad del espíritu interno. Esta es una tarea de grandes proporciones, y demanda tiempo, rígida disciplina, abnegación y criterio.

El hombre que emprende la práctica de la meditación ocultista, textualmente, "juega con fuego". Quisiera que tengan muy en cuenta esta afirmación, porque encierra una verdad que muy pocos comprenden. "Jugar con fuego" es un dicho vulgar muy antiguo, que ha perdido su significado debido a su constante repetición, no obstante, es absoluta y completamente exacto, no una enseñanza simbólica, sino la afirmación de un hecho. El fuego constituye la base de todo -el Yo es fuego, el intelecto es una fase del fuego, y latente en los vehículos físicos microcósmicos se halla oculto un fuego verdadero, que tanto puede ser una fuerza destructora, consumiendo los tejidos del cuerpo y estimulando los centros de carácter indeseable, como un factor vivificador, que actúa como agente estimulador y activante. Cuando ha sido encauzado hacia ciertos canales preparados, actúan como purificador y como gran vinculador entre el yo inferior y el Yo superior.

Durante la meditación, el estudiante trata de establecer contacto con la llama divina, su Yo superior, y se pone en armonía con el fuego del plano mental. Cuando la meditación es forzada o practicada muy
violentamente, sin efectuar antes el alineamiento entre los cuerpos superior e inferior, vía el emocional, este fuego puede actuar sobre el fuego latente en la base de la columna vertebral {denominado kundalini), y hacerlo circular prematuramente. Esto causaría la desorganización y destrucción en vez de la vivificación y el estimulo de los centros superiores. Hay un camino geométrico espiroidal apropiado, que este fuego debe seguir, y depende del rayo a que pertenece el estudiante y del tipo de vibración de sus centros superiores. Solo ha de permitirse que este fuego circule bajo la instrucción directa del Maestro y sea distribuido conscientemente por el estudiante mismo, siguiendo las instrucciones verbales especificas del instructor. A veces el fuego puede ser despertado y ascender correctamente en espiral sin que el estudiante sepa lo que está ocurriendo en el plano físico, pero en los planos internos lo sabe, solo que no ha hecho descender ese conocimiento a la conciencia del plano físico

Peligros para Los órganos sexuales
El peligro de sobreexcitación de estos órganos es muy conocido teóricamente y no intento extenderme sobre ello. Bastara que diga que este peligro es muy real. La razón es que, al sobreexcitar estos centros, el fuego interno no hace más que seguir la línea de menor resistencia, debido a la polarización de toda la raza. Por lo tanto, el trabajo que el estudiante debe realizar es doble:
a. Apartar su conciencia de esos centros. Esto no es fácil, pues significa contrarrestar las consecuencias de un desarrollo milenario.
b. Dirigir el impulso creador al plano mental. Si logra realizarlo con éxito, la actividad del fuego divino se dirigirá al centro laríngeo y al correspondiente centro de la cabeza, en vez de los órganos inferiores genitales. 

Por lo tanto, se evidenciara por que no es conveniente dedicar mucho tiempo a la meditación durante los primeros anos, salvo que el hombre este muy avanzado. La antigua y sabia regla brahmanica de que el hombre debe dedicar sus primeros anos a las tareas del hogar y solo después de haber llenado sus funciones como hombre, puede llevar la vida del devoto, encierra gran sabiduría. Esta es la regla para la mayoría. Para los Egos avanzados y los estudiantes y discípulos no es así, pues cada uno debe resolver su propio problema individual. En la era Atlante la meditación tendía a sobre estimular las emociones y, aunque los hombres alcanzaban grandes alturas, se sumergían también a iguales profundidades. La magia sexual predominaba increíblemente. El plexo solar estaba propenso a ser excesivamente vivificado, las triplicidades no se seguían correctamente y los centros inferiores fueron atrapados por la reacción del fuego con deplorables resultados El occidental es práctico, directo, dinámico, rápido en la acción, esclavo de la organización (que después de todo es otra forma de ceremonial), impulsado por una mente muy concreta, investigadora y critica, manifestándose mejor cuando los asuntos se mueven velozmente y se necesitan rápidas decisiones. Detesta el pensamiento abstracto, no obstante, lo aprecia cuando lo capta y puede llevar esas ideas a la practica en el plano físico. Emplea el centro coronario más que el cardiaco, y su centro laríngeo esta propenso a ser vitalizado. El oriental emplea el centro cardiaco más que el coronario y lógicamente los correspondientes centros de la cabeza. El centro que se encuentra en el extremo superior de la columna vertebral, en la base del cráneo, está más activo que el laríngeo.

El oriental progresa llevando el centro de la conciencia a la cabeza, valiéndose de la tenaz meditación. Es el centro que debe dominar; aprende por el uso inteligente de los mantram, recluyéndose, aislándose y siguiendo cuidadosamente formulas especificas durante muchos días y horas. El occidental, al principio, trata de retrotraer su conciencia primeramente al corazón, porque ya trabaja excesivamente con los centros de la cabeza.

Tratemos primero de las causas de la obsesión, dejando el asunto demencia para otro día. Estas causas son cuatro, y cada una responde a un tratamiento diferente:
Una de las causas es la marcada debilidad del doble etérico en la trama separadora, similar a un elástico flojo, que permite entrar a una entidad foránea, proveniente del plano emocional. La entrada, formada por esta trama, no está herméticamente cerrada, permitiendo ser atravesada desde afuera. Esta causa se genera en el plano físico y es consecuencia del desajuste de la materia de ese plano. Es resultado del karma prenatal, existiendo desde el primer momento. En el primer tipo mencionado, los casos de debilidad física, la cura tendrá por objeto construir un cuerpo físico robusto, en sus aspectos físico y etérico, pero en especial el etérico. Esto se efectuara en los años venideros, ayudados directamente por los devas de las sombras (los devas violeta o de los éteres). Se ayudara a reforzar la trama etérica por medio de la luz violeta, combinada con los sonidos correspondientes, lo cual se aplicara en sanatorios de reposo. Obedecerá las ordenes, repetirá las palabras impartidas o desarrollara las formulas delineadas; pero los resultados alcanzados realizaran su trabajo, aunque el estudiante sea inconsciente de ello más tarde -especialmente después de la iniciación, a medida que las facultades sutiles entran en actividad y los centros giran en orden cuatridimensional- puede llegar a ser consciente de los efectos de su meditación en los planos emocional y mental.

Fórmulas para actuar en los tres cuerpos.
Estas son algunas formulas que se revelaran primero. En las diversas meditaciones, recomendadas por los sabios Guías de la raza, hay ciertos delineamientos fundamentales menores, destinados para el trabajo sobre la mente inferior. Tales formulas estarán basadas en la necesidad especial de cualquiera de los cuerpos y destinada a construir, mediante la manipulación de la materia, lo que se necesita para llenar el vacío, y así eliminar la deficiencia. Esta manipulación se hará, primero, sobre la materia etérica del cuerpo físico, por medio de ejercicios de respiración (inhalación y exhalación) y de ciertas corrientes rítmicas, establecidas en el plano mental e impelidas desde allí hacia los éteres inferiores. De esta manera se fortalecerá, purificara, limpiara y reajustara el cuerpo etérico. Muchas de las enfermedades del cuerpo físico denso tienen su origen en el etérico, que será objeto de atención en un futuro inmediato. Ahora debemos tratar estas formulas, teniendo en cuenta ante todo que es necesario clasificarlas en tres grupos, cada uno de los cuales contiene muchas subdivisiones. a. Formulas para la curación física. Les sorprenderá saber que estas rara vez son necesarias, siendo por lo tanto muy pocas. La razón de ello estriba en que los trastornos del cuerpo físico denso pocas veces tienen origen en el mismo. Algunos provienen directamente del cuerpo etérico, pero, en la presente etapa de evolución, la mayor parte proviene del cuerpo emocional y el resto del mental. Podemos generalizar y decir que: El 25 % de las enfermedades de la carne son heredadas o provienen del cuerpo etérico.
El 25 % provienen del mental.
El 50 % tiene su origen en el cuerpo emocional.

Por lo tanto, aunque puedan ocurrir accidentes que produzcan un desastre físico inesperado, para el cual, no obstante, pueden darse formulas curativas, el estudiante inteligente hallara que las formulas que afectan al cuerpo etérico pueden ser el primer punto de partida. Las formulas establecidas durante la meditación, actuaran directamente sobre los canales pránicos que componen el etérico -esa intrincada trama, contraparte del sistema circulatorio del cuerpo físico denso. Allí se origina la mayor parte de las actuales enfermedades de ese cuerpo, ya sea en forma directa o por causas iniciadas en el plano emocional y que reaccionan sobre el etérico. Hare una indicación mas sobre este tema: A través de los distintos centros del cuerpo -los siete centros con los que tiene que ver el estudiante- vendrá el poder de curar el correspondiente centro físico. A medida que dichos centros sean vitalizados, se demostraran ciertos efectos físicos, y por medio de formulas especificas que actúen sobre los centros y a través de ellos, se obtendrán resultados que arrojaran luz sobre este confuso tema de la curación por medio de los cuerpos sutiles. Existen también ciertos mantram para ser empleados en curaciones y para el desenvolvimiento de ciertas facultades psíquicas. Algunos producen efecto directo sobre los centros del cuerpo, y más adelante se emplearan bajo la guía del Maestro, a fin de aumentar la vibración, producir movimiento cuatridimensional y vivificar totalmente los centros. 

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EL CUERPO ETÉRICO Y LOS CENTROS ( IV )






2. Crecimiento y desarrollo de los centros.
Nuevamente enumerare los centros, considerando esta vez sus correspondencias psíquicas, e indicare los colores y la cantidad de pétalos.

1. Centro en la base de la columna vertebral. Cuatro pétalos. Estan dispuestos en forma de cruz, irradiando fuego de color anaranjado.
2. Centro plexo solar. Diez pétalos. Color rosado con mezcla de verde.
3. Centro cardiaco. Doce pétalos. Color oro resplandeciente.
4. Centro laríngeo. Dieciséis pétalos. Color azul plateado, predominando el azul.
5. Los centros de la cabeza son dos
a. Entre las cejas. Noventa y seis pétalos. La mitad del loto de color rosa y amarillo; la otra mitad, azul y purpura.
b. En la cima de la cabeza. Doce pétalos principales, de color blanco y oro, y 960 pétalos secundarios, dispuestos alrededor de los doce pétalos centrales. Esto hace un total de 1068 pétalos, en los dos centros de la cabeza, o sea 356 triplicidades. Estas cifras tienen un significado oculto.

Esta descripción se ha tomado del libro "La Vida Interna". Se refiere a los centros etéricos, los cuales son la manifestación, en el plano físico, de los correspondientes vórtices en el plano emocional, a través de los cuales actúa la vitalidad emocional. Tienen su contraparte mental, y al despertarlos, como ya mencione, mediante el crecimiento y desarrollo de los mismos, viene la final vivificación y la resultante liberación.

La conexión entre los centros, el cuerpo causal y la meditación, esta oculta en la siguiente indicación: la desintegración del cuerpo causal se efectúa mediante la rápida rotación e interacción de estos centros y la intensificación de su fuerza por medio de la meditación -la meditación ocultista ordenada. Cuando el fuego interno circula por cada centro y el kundalini asciende en espiral, exacta y geométricamente, de un vórtice a otro, la intensificación interactúa en tres direcciones:

a. Enfoca la luz o conciencia del Yo superior en los tres vehículos inferiores, haciéndola descender para expresarse plenamente y ampliar su contacto en los tres planos de los tres mundos.
b. Hace descender, del triple espíritu, cada vez mas fuego, realizando para el cuerpo causal lo que el Ego hace para los tres vehículos inferiores.
 c. Obliga a la unificación de lo superior con lo inferior, y atrae la vida espiritual. Cuando se ha realizado esto, cuando cada vida consecutiva percibe una acrecentada vitalización de los centros y cuando el kundalini, en su séptuple capacidad, hace contacto con cada centro, entonces, hasta el cuerpo causal resulta inadecuado para la afluencia de vida que desciende de lo alto. Los dos fuegos se unen, si puedo expresarme así, y con el tiempo el cuerpo egoico desaparece; el fuego consume el Templo de Salomón,
se destruyen los átomos permanentes y todo queda reabsorbido en la Triada. La esencia de la personalidad, las facultades desarrolladas, el conocimiento adquirido y el recuerdo de lo que ha
ocurrido, forman parte del bagaje del Espíritu y, con el tiempo, llega al Espíritu o Monada en su propio plano.

Ahora permítanme enumerar aquello sobre lo cual no es posible dar mayor información, porque implica demasiado peligro:
1. El método para despertar el Fuego Sagrado.
2. El orden de su progresión.
3. Las formas geométricas que adquiere al elevarse.
4. El orden en que se desenvuelven los centros, de acuerdo al rayo del Espíritu. La complejidad es excesiva.

Se habrán dado cuenta que cuanto más se estudia el tema, mas abstruso se hace. Se complica por la actuación de los rayos, por el lugar que el individuo ocupa en la escala de evolución, por el despertar desigual de los diferentes centros, en relación al tipo de vida que lleva el hombre; su complejidad aumenta por la triple
naturaleza de los mismos (etérica, emocional y mental), por el hecho de que algunas personas tienen un centro emocional completamente despierto, el cual se manifiesta etéricamente, aunque la contraparte mental este aun pasiva; otros tienen sus centros mentales despiertos, no el emocional, que etéricamente se halla pasivo. Esto pone de manifiesto, en consecuencia, cuan grande es la necesidad de instructores conscientes y clarividentes,
capaces de trabajar inteligentemente con los estudiantes, estimulando los centros dormidos o perezosos, por medio del conocimiento y los métodos científicos, alineándolos de manera que la corriente afluya alternativamente entre los vórtices externos y el centro interno. Más adelante el instructor podrá entrenar al
estudiante para que despierte sin peligro el fuego interno, lo cultive y trasmita científicamente, instruyéndolo sobre el orden requerido para su circulación por el sendero de triángulos, hasta llegar a los centros de la cabeza.
Una vez que el kundalini haya recorrido esas líneas geométricas, el hombre es perfecto, la personalidad ha servido su objetivo y se ha alcanzado la meta. Por eso todos los centros tienen un numero de pétalos múltiplo de cuatro, porque el cuatro es el numero del yo inferior, el cuaternario. La cantidad total de pétalos en los centros (si eliminamos el bazo, que tiene un fin determinado, y los tres órganos inferiores de la procreación) es de mil ciento
diez, número total que representa la perfección del microcosmos -diez el número de la personalidad perfecta, cien el numero de la perfección causal y mil el número de la realización espiritual. Cuando cada pétalo vibra en todas las dimensiones, se alcanza la meta para este manvantara. Entonces el loto inferior se halla en todo su esplendor y refleja al superior con precisión.

Efectos de la meditación ocultista sobre los centros.
Estudiaremos hoy los efectos de la meditación ocultista sobre los centros y su consiguiente vivificación, presentando una meditación iniciada siempre con el empleo de la Palabra Sagrada, pronunciada de acuerdo con la regla. Nos referiremos también a la meditación practicada bajo la dirección de un Instructor. Por lo tanto, el
individuo meditara en forma correcta o lo más correcto que pueda; por eso hoy consideraremos el factor tiempo en relación con los centros, porque la tarea es lenta y necesariamente gradual. Hare aquí una pausa, para insistir que es necesario recordar que en todo trabajo realmente ocultista, los efectos esperados llegan siempre muy lentamente. En el caso de que un individuo, en una encarnación dada, progrese en forma espectacular, se debe
a que está poniendo de manifiesto algo adquirido anteriormente (la manifestación de las facultades innatas, adquiridas en pasadas encarnaciones) y se está preparando para un nuevo periodo de esfuerzo lento, cuidadoso y minucioso.

Las siguientes razones ponen de manifiesto por que el sendero es tan difícil de hollar y el proceso de ascender la escala se hace (a medida que se alcanzan los escalones más altos) más complicado y
difícil. Se debe:

1. Disciplinar a cada cuerpo por separado, a fin de ser purificados.
2. Reajustar y alinear.
3. Repolarizar.
4. Reconstruir prácticamente.
5. Dominar cada subplano, del cuarto en adelante, pues en el cuarto se inicia la vida del aspirante.
6. Despertar gradual, cuidadosa y científicamente cada centro; intensificar la rotación y electrificar la radiación (si se me permite utilizar este termino y aplicarlo a los centros), y manifestar su fuerza a través de la dimensión superior.
7. Vincular magnéticamente cada centro etérico plenamente alineado con los centros correspondientes de los cuerpos mental y emocional, de modo que no se entorpezca la afluencia de fuerza.
8. Despertar nuevamente cada centro mediante el Fuego Sagrado, hasta que las radiaciones, la velocidad y los colores, se hayan armonizado con la nota egoica. Esto es parte del trabajo de  Iniciación.

Debido a que todo cambio se hace gradualmente, responde a la misma ley que rige el crecimiento ciclico del macrocosmos:

1. Primeramente se produce el choque entre el ritmo viejo y el nuevo.
2. A esto le sigue un periodo en que gradualmente domina el nuevo, eliminando al viejo y estabilizando la nueva vibración.
3. Finalmente se produce la desaparición, y luego la repetición del proceso.
Esta tarea se realiza en los cuerpos y en los centros por la meditación y el empleo de la Palabra Sagrada, lo que contribuye a reajustar la materia, a vitalizaría por el fuego, permitiendo al aspirante trabajar de acuerdo a la ley. Este desarrollo de los centros es un proceso gradual, paralelo al trabajo realizado sobre los cuerpos, al refinamiento de los vehículos y al lento  desenvolvimiento de la conciencia causal.

Observaciones finales.
Al meditar sobre el centro cardiaco, imaginarlo como un loto dorado y cerrado. Al enunciar la Palabra Sagrada, imaginen este loto expandiéndose lentamente, hasta ver el centro o vértice interno como un radiante remolino de luz eléctrica, mas azul que dorada. Formar alli la imagen del Maestro, en materia etérica, emocional
y mental. Esto implica retraer mas internamente la conciencia. Una vez que la imagen este completamente formada, emítase otra vez suavemente la Palabra y, mediante un esfuerzo de la voluntad, retraerse aun mas internamente y vincularse con el centro de doce pétalos de la cabeza, el centro de la Conciencia causal. Hacer
esto lenta y gradualmente, manteniendo una actitud de paz y calma perfectas. Existe una relación directa entre los dos centros de doce pétalos y la meditación ocultista; la acción del fuego kundalinico revelara más adelante su significado. Esta visualización lleva a la síntesis, al desenvolvimiento y a la expansión causal y, con el tiempo, conduce al hombre a la presencia del Maestro.

El plexo solar es el asiento de las emociones, y no hay que concentrarse en el durante la meditación. Es la base de la curación física, y más adelante será mucho mejor comprendido. Es el centro de la actividad -actividad que más tarde será intuitiva, el centro laríngeo actúa radiantemente cuando es transferida la
polarización del átomo físico al átomo mental permanente, como ya se ha explicado. Entonces el átomo mental permanente se convierte en el centro de la razón pura o pensamiento abstracto. Luego llega un momento en el desenvolvimiento de la conciencia, en que la fuerza emocional, que rige a la generalidad, es trascendida y
reemplazada por la fuerza del intelecto superior. A menudo marca un periodo en que el individuo es guiado puramente por la razón, y sus emociones ya no lo gobiernan. Esto se puede manifestar en el plano físico como inflexibilidad intelectual. Más tarde, el átomo emocional permanente cede su lugar al intuitivo, y la intuición pura y la comprensión perfecta, por medio del amor, constituyen el poder motivador, además de la facultad de razonar.
Entonces el plexo solar se caracteriza por la preponderancia del color verde de la actividad, porque el cuerpo emocional es el agente activo de lo superior, y engendra muy poco el color rosa del deseo humano.

En la rotación de la fuerza, a través del vórtice (rotación que forma los pétalos del loto), se observara que ciertos pétalos resaltan sobre los demás, y cada centro manifiesta una cruz de modalidad peculiar, excepto en los dos centros de la cabeza, síntesis de las cruces inferiores. La cruz de cuatro brazos del tercer Logos se halla en la base de la columna vertebral, y la cruz de la cuarta Jerarquía humana en el corazón.

Cuando el aspirante medio entona la Palabra Sagrada, lleva la fuerza al etérico a través de todos los centros internos, y causa un definido estimulo en los pétalos de cada centro. Si el loto está abierto parcialmente, solo algunos pétalos reciben el estimulo. Esto da origen a una vibración (especialmente en el centro sobre el cual
el individuo medita -el coronario o el cardiaco), lo cual da origen a una acción refleja en la columna vertebral, hasta su base. Esto, por si mismo, no es suficiente para despertar el fuego; solo se puede hacer en forma correcta, en la clave adecuada y sujeto a ciertas reglas.

Cuando la meditación se hace en el corazón, mediante la entonación correcta de la Palabra Sagrada, y de acuerdo a las leyes ocultas, la fuerza llega a través de los centros emocionales, desde los niveles intuitivos. Cuando se realiza en la cabeza, la fuerza llega por los centros mentales desde los niveles manásico abstractos
y, más tarde, desde el átmico. Uno imparte intuición espiritual y el otro, conciencia causal.

Hombre avanzado es aquel que une los dos centros mayores -coronario y cardiaco- en un instrumento sintético, y cuyo centro laríngeo vibra al mismo ritmo. Entonces tiene la voluntad y el amor fusionados en servicio armónico, y la actividad del físico inferior es trasmutada en idealismo y altruismo. Al llegar a esta etapa el hombre está preparado para despertar el fuego interno. Sus cuerpos están suficientemente refinados para resistir la presión y la precipitación; nada contienen que sea perjudicial para su progreso; los centros son objeto de una sintonización suficientemente elevada, como para recibir el nuevo estimulo. Cuando esto se ha realizado llega el momento de la iniciación, en que el servidor, en cierne, de la humanidad, llega ante su Señor con el deseo
purificada, el intelecto consagrado y un cuerpo físico que es su servidor y no su amo.

Hasta que ustedes no tengan un sabio Instructor en cuerpo físico, que pueda reunir a su alrededor a Sus estudiantes para protegerlos con Su aura y vibración estimuladoras, y hasta que las condiciones mundiales permitan un periodo de relajamiento de la tensión e incertidumbre actuales, no será posible ensenar formulas,
invocaciones o mantram de carácter especifico ni despertar los centros, mas allá de lo necesario para la evolución, excepto en algunos casos individuales de ciertos discípulos que (quizás sin que ellos se den cuenta) están sometidos a determinados procesos, cuyo resultado será un gran acrecentamiento del grado de vibración.
Esto solo se hace con algunos aspirantes en cada país, y bajo la vigilancia directa de un Maestro, enfocado por
medio de H. P. B. 

                                      Escuela Arcana

EL CUERPO ETÉRICO Y LOS CENTROS ( III )





Los siete centros y la Palabra Sagrada.

Como de costumbre dividiremos nuestras ideas en varios subtítulos. Las clasificaciones tienen sus
ventajas, sistematizan el conocimiento, contribuyendo a la ordenada disposición del cuerpo mental, y facilitan la
memoria por medio de la visual.
 1. Enumeración de los centros y comentarios sobre los mismos.
2. Crecimiento y desenvolvimiento de los centros.
3. Efecto de la meditación sobre los centros.
4. Interrelación de los centros en el trabajo de alineamiento.
 Ante todo dire que debo abstenerme de dar cierta información que parece ser la natural consecuencia y el
corolario de lo que voy a impartir. Los peligros que encierra el desarrollo irreflexivo de los centros es demasiado
grande para aventurarnos a dar instrucciones plenas y detalladas. Tratamos de desarrollar Maestros de
Compasión, dispensadores del amor en el Universo. No tratamos de desarrollar Maestros en las Artes Negras ni
especialistas en la autoexpresión despiadada, a expensas de los no iniciados. Ciertos hechos ya han sido dados
y pueden ser impartidos. Este conocimiento conducirá al desarrollo de la intuición e inspirara, a quienes buscan
la luz, a realizar un mayor esfuerzo. Otros deberán ser reservados, porque serian armas muy peligrosas en
manos de los inescrupulosos. Por lo tanto, si les parece que lo impartido solo es suficiente para despertar interés,
sepan que esa, precisamente, es mi intención. Cuando se haya desarrollado suficientemente el interés de
ustedes y el de todos los aspirantes, nada les será vedado.
 1.     Enumeración de los centros.
 Los centros físicos, como bien saben, son:
1. La base de la columna vertebral.
2. El plexo solar.
3. El bazo.
4. El corazón.
5. La garganta.
6. La glándula pineal.
7. El cuerpo pituitario.
 Esta enumeración es correcta, pero, basado en hechos que impartí anteriormente, daré otra clasificación
relacionada con el sistema solar. Estos siete centros pueden reducirse a cinco si eliminamos el bazo y contamos
como uno los dos de la cabeza. Los cinco centros así especificados son aplicables a nuestra quíntuple
evolución, en este segundo sistema solar.
 En el anterior sistema solar se desarrollaron los tres centros inferiores, con los cuales nada tiene que
hacer el ocultista; constituyen la base del desenvolvimiento del cuaternario inferior antes de la individualización,
pero ya han sido trascendidas, y el fuego divino debe enfocarse en otros centros más elevados
 El bazo. El bazo, el tercer centro, tiene una finalidad específica y su analogía en el tercer aspecto o actividad, y en
el tercer rayo o Rayo de Actividad (adaptabilidad), siendo la base de todas las actividades fundamentales del
microcosmos y las consecuentes adaptaciones de este al medio ambiente, a sus necesidades y al macrocosmos.
Controla los procesos selectivos del microcosmos; toma la tuerza vibratoria y la energía del macrocosmos y la
trasmuta para uso del microcosmos. Podemos denominarlo el órgano de transmutación, y cuando sus funciones
sean mejor comprendidas se verá que proporciona el eslabón magnético entre el consciente y reflexivo triple
hombre y sus vehículos inferiores, considerando a estos como el no-yo, animados por entidades que los
conforman. Su propósito consiste en que la fuerza de la vida establezca contacto con estas entidades.
En su contraparte emocional, el bazo es el órgano de la vitalidad emocional, con la misma finalidad de
proporcionar un vinculo. En el plano mental llena en cierta manera idéntico objetivo, solo que en este caso, por
mediación del mismo, las formas mentales son vitalizadas mediante la voluntad energetizadora. Por consiguiente,
fuera de estas indicaciones generales, no tratare con mayor amplitud dicho centro. Pocos poseen la facultad de
estimularlo por medio de la Palabra, y tampoco es deseable hacerlo. Se desarrolla normalmente si el aspirante
progresa como una totalidad: si su cuerpo físico recibe una dosis adecuada de fuerza vital del sol, si su cuerpo
emocional es impulsado por elevados deseos y se abre a la influencia de fuerza que desciende de los niveles
causal e intuitivo, y si su vida mental es intensa, vibrante y está animada por una fuerte voluntad. Entonces el
bazo, con sus contrapartes internas, progresara y estará en condiciones saludables.
Por lo tanto, no trataremos dicho centro en estas cartas.
 Los centros fundamentales.
 Los tres centros fundamentales y de vital importancia desde el punto de vista del hombre medio,
polarizado en su cuerpo emocional y que vive la vida normal del hombre mundano, son:
1. La base de la columna vertebral
2. El plexo solar.
3. El centro cardiaco.
Los tres centros principales para el individuo que se acerca al Sendero de Probación y para quien aspira
a una vida altruista, después de haber experimentado las atracciones de los tres mundos, son:
 1. La base de la columna vertebral.
2. El centro cardiaco.
3. El centro laríngeo.
 Se ha de dejar que el plexo solar funcione normalmente, pues ha servido su propósito como
centro para el enfoque emocional. Así, la actividad del fuego se centraliza mas en el laríngeo.
Los tres centros principales para el hombre que se halla en el sendero, en su doble división, son:
 1. El cardiaco.
2. El laríngeo.
3. El coronario.
 La actividad divina ha desarrollado el centro plexo solar, está controlando todos los centros debajo de este
y ascendiendo en ordenada progresión hasta enfocarse en los centros de la cabeza, a los cuales vivifica.
Anteriormente dividimos la vida del hombre en cinco periodos principales, siguiendo el desenvolvimiento de cada
uno. Si generalizamos detalladamente podemos aplicar lo mismo a los cinco centros.
 Primer periodo - donde el centro de la base de la columna vertebral está más activo, en sentido estrictamente
rotativo y no cuatridimensional. El luego interno está enfocado en la vivificación de los órganos genitales y en la
vida funcional física de la personalidad.
 Segundo periodo - donde el plexo solar es el foco de atención del fuego y la contraparte emocional vibra en
forma sincronizada. Dos centros vibran así aunque el ritmo es lento; los otros están activos, y se los puede ver
palpitar, pero aun no hay movimiento circular.
 Tercer período - donde el fuego divino asciende al centro cardiaco y los tres giran al unisonó en forma ordenada
y medida. Diré que la vibración de cualquier centro causa la intensificación de la fuerza de todos, y que también
en la cabeza hay siete centros (tres mayores y cuatro menores) que corresponden directamente a uno de los
centros del cuerpo. Constituyen su síntesis, y cuando son estimulados los centros correspondientes, se produce
en ellos un análogo poder rotativo.
 Cuarto periodo - señala la definida estimulación del centro laríngeo. La actividad creadora del triple hombre
físico, emocional y mental, asciende para prestar servicio, su vida empieza a emitir ocultamente un sonido. El
hombre es ocultamente productivo. Se manifiesta y su sonido va adelante de él. Esta es la afirmación de un
hecho oculto perfectamente evidente para quienes poseen visión interna. Se evidencia la coordinación de los
centres; se intensifica la rotación, cambiando ellos de apariencia; se despliegan y el movimiento giratorio se hace
 cuatridimensional, girando internamente sobre sí mismo. Los centros son entonces núcleos radiantes de
luz y los correspondientes cuatro centros inferiores de la cabeza, se hallan análogamente activos.
 Quinto periodo - señala la aplicación del fuego a los centros de la cabeza, y su total despertamiento.
Antes de la iniciación, todos los centros giraran en orden cuatridimensional, pero después de la iniciación
aparecen como ruedas llameantes y, vistas clarividentemente, son de belleza extraordinaria. Entonces es
despertado el fuego kundalinico, ascendiendo en espirales adecuadas. En la segunda iniciación se despiertan
similarmente los centros emocionales. En la tercera iniciación llega a los centros del plano mental. El iniciado
puede hallarse entonces ante la Presencia del Gran Rey, el Iniciador Uno.
 Quiero puntualizar que el estudiante debe recordar que aquí solo hay generalizaciones. La complejidad
del desarrollo del microcosmos es tan grande como la del macrocosmos. El despertar de los centros y su orden
particular dependen de varios factores:
 a. El rayo del Espíritu o Monada.
b. El rayo del Ego, Yo superior o Hijo, o el subrayo
 Por lo dicho se darán cuenta que, para el desarrollo de los centros, no tiene objeto dar reglas ni formular
métodos con el fin de hacer circular el fuego, hasta que el trabajo en el plano físico este a cargo de instructores
entrenados, dotados de gran conocimiento y de facultades clarividentes. No es deseable que los aspirantes se
concentren en alguno de los centros, porque corren el riesgo de sobre estimularlos. Tampoco que se esfuercen
en dirigir el fuego a un punto determinado; el manejo ignorante produce demencia y enfermedades mentales. Si
el aspirante solo desea lograr el desarrollo espiritual, sinceridad de propósito y compasivo altruismo, y si con
serena dedicación se aboca a subyugar el cuerpo emocional y a ampliar el mental, y cultiva el habito de pensar
en forma abstracta, por lógica, se producirá el desarrollo deseado de los centros, evitándose todo peligro.
 Cuando estos triángulos constituyen los senderos del triple fuego, emanando de la base de la columna vertebral,
cuando se logra el entrelazamiento y el fuego circula en el sendero, de un centro a otro, en forma correcta, y
cuando esto lo efectúa el rayo primario del hombre en el orden debido, entonces el trabajo ha terminado. El
quíntuple hombre ha logrado la perfección para el actual ciclo mayor y ha alcanzado la meta.
(Obsérvese que este orden se ha de mantener también en los centros de la cabeza).
Escuela Arcana